El software de Palantir, cofundada por el inversor Peter Thiel, quien recientemente se reunió con el presidente argentino Javier Milei, se ha convertido en una herramienta central para las operaciones de deportación de la agencia de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos. Un informe anual de 2025 revela que el 54% de los ingresos de Palantir provienen de clientes gubernamentales, lo que subraya la creciente dependencia de la empresa de contratos estatales. La conexión con Milei se intensifica al considerar que el presidente argentino comparte afinidades ideológicas con Thiel, defendiendo el capitalismo sin regulaciones y criticando posturas consideradas "woke", tal como lo hace el cofundador de Palantir.
La empresa, fundada en 2003, ha desarrollado herramientas de inteligencia artificial (IA) que asisten a ICE en sus operativos, pero su papel va más allá de la simple provisión de software. Palantir diseñó "ImmigrationOS", una plataforma que, según la profesora asociada de Derecho en la Universidad de Fordham, Chinmayi Sharma, actúa como "el nodo central de un amplio aparato de vigilancia masiva". Sharma, coautora del estudio "Intermediarios de la Política Migratoria", explica que ImmigrationOS centraliza flujos de datos públicos y privados, convirtiéndose en "la columna vertebral de la aspiración final del gobierno federal: una aplicación migratoria automatizada de extremo a extremo".
ICE justificó la contratación exclusiva de Palantir en abril de 2025, argumentando que ninguna otra empresa podía crear el software sin "retrasos inaceptables". El contrato, estimado en US$ 29.9 millones según datos de USASpending.gov, se considera crucial para la capacidad de la agencia de ejecutar órdenes ejecutivas presidenciales y combatir organizaciones criminales transnacionales como el Tren de Aragua y la Mara Salvatrucha.
Sin embargo, la implementación de ImmigrationOS ha generado preocupación entre defensores de los derechos humanos. Amnistía Internacional advirtió en agosto de 2025 que el sistema "arriesga crear un aparato de vigilancia sin precedentes que permite el monitoreo masivo y la toma de decisiones automatizada que afecta los derechos humanos". La herramienta ELITE, también desarrollada por Palantir y utilizada por ICE, utiliza IA para "extraer direcciones difíciles de leer en registros" y generar "pistas enriquecidas" para identificar posibles objetivos de deportación.
Durante un caso federal en Oregon, un agente de ICE testificó que ELITE funciona de manera similar a "Google Maps", utilizando información migratoria y registros judiciales para estimar la probabilidad de encontrar a una persona en un lugar específico. Aunque Palantir afirma que ELITE se utiliza para localizar a individuos con órdenes de deportación o cargos penales graves, un instructivo filtrado a 404Media reveló que los operadores pueden "desactivar filtros" para mostrar todos los objetivos dentro de un conjunto de datos durante "Operaciones Especiales".
La conexión entre Palantir y figuras políticas conservadoras es evidente. Alex Karp, CEO y cofundador de Palantir, ha expresado su apoyo a las políticas del expresidente Donald Trump y a las acciones de ICE. Peter Thiel, por su parte, respaldó la candidatura de Trump en 2016 y continuó considerándolo "la mejor opción" para las empresas tecnológicas en 2025. El vicepresidente J.D. Vance también tiene vínculos con Thiel, quien lo consideraba un "mentor" y financió su campaña senatorial con US$ 15 millones.
Los datos revelan que la gran mayoría de las personas detenidas por ICE no han sido condenadas por ningún delito. Según TRAC, un proyecto de investigación de datos asociado a la Universidad de Syracuse, el 70.8% de los 60,311 individuos en detención de ICE al 4 de abril de 2026 no tenía antecedentes penales.
La preocupación por la vigilancia masiva se agudiza con la reciente solicitud del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) al Congreso por US$ 7.5 millones para desarrollar un prototipo de "smart glasses" (gafas inteligentes) que permitan la identificación biométrica de "extranjeros ilegales". Esta solicitud, aunque aún no aprobada, subraya la creciente tendencia hacia la automatización y el uso de tecnologías de vigilancia en el ámbito migratorio.
La relación entre Palantir, figuras políticas conservadoras y la aplicación de políticas migratorias restrictivas plantea serias interrogantes sobre la privacidad, los derechos humanos y el futuro de la vigilancia en Estados Unidos. La creciente dependencia de ICE de las herramientas de Palantir, especialmente ImmigrationOS y ELITE, sugiere una centralización del control y una automatización de los procesos de deportación que podrían tener consecuencias devastadoras para las comunidades inmigrantes. La reunión entre Peter Thiel y Javier Milei, en este contexto, añade una capa adicional de complejidad, sugiriendo una posible expansión de estas prácticas a otros países. La transparencia y la rendición de cuentas en el uso de estas tecnologías se vuelven cruciales para garantizar que se respeten los derechos fundamentales y se eviten abusos.











