Una exposición fotográfica y multimedia, Las cumbias que escuchamos allá arriba , inaugurará el próximo miércoles 6 de mayo a las 18:30 horas en la Casa de la Cultura de Iquique, ofreciendo una mirada íntima y contemporánea a la vida de Deysi González Vilches, una mujer aymara de 36 años, y su madre, Mirta Vilches Flores, en la Quebrada de Chiclla, cerca de Alto Hospicio. La muestra, resultado de cinco años de colaboración entre la fotógrafa Fernanda Soto Mastrantonio y Deisy, busca trascender las representaciones tradicionales y estereotipadas de los pueblos originarios, proponiendo un diálogo intercultural basado en la amistad y el respeto mutuo.
El proyecto nació en 2021, a partir de un encargo de ONU Mujeres para retratar a mujeres de pueblos originarios participantes del Programa Originarias. Fernanda Soto, durante un mes y medio, fotografió a casi 50 mujeres, entre ellas Deisy, con quien estableció una conexión genuina que la llevó a continuar visitándola en su hogar en la Quebrada de Chiclla, a 4500 metros de altura cerca de la frontera con Bolivia. Forjamos una amistad genuina y me impactó mucho su fuerza , explica Soto.
Deysi y su madre se dedican a la crianza de llamas y alpacas, produciendo lana que comercializan anualmente. Esta labor implica cuidados diarios y un trabajo solitario, capturado por la lente de Soto para revelar la cotidianidad de sus vidas. Hasta el día de hoy hemos seguido vinculadas, tanto en el proyecto como en nuestra amistad, porque ella ya conoce una gran parte de nuestra vida, de nuestra historia , comenta Deisy González.
La exposición en Iquique contará con la presencia de Fernanda Soto Mastrantonio, Carolina Ag ero, la curadora de la exposición, y Deisy González Vilches junto a su madre, Mirta Vilches Flores. La entrada es liberada y la muestra está dirigida a todo público.
Fernanda Soto, quien recientemente presentó el fotolibro Casa Piedra , reflexiona sobre la necesidad de superar las representaciones antropológicas y glorificadas que históricamente han prevalecido en torno a los pueblos originarios. Hemos pasado de un extremo a otro y hemos fallado mucho en una mirada más real, más cercana y más integradora. En esta muestra queremos compartir una forma nueva en torno al diálogo intercultural a partir, en este caso, del vínculo que existe entre dos mujeres coetáneas con universos distintos que se cruzan a partir de la fotografía , enfatiza.
Para llevar a cabo este proyecto, Soto se adjudicó un Fondart Nacional en 2025, lo que le permitió montar una exposición que posibilitara un encuentro ciudadano con nuevas perspectivas sobre los imaginarios y estereotipos que aún persisten en torno a los pueblos originarios, especialmente el aymara. Más de 20.000 fotografías fueron capturadas en diez viajes a la Quebrada de Chiclla, de las cuales se seleccionaron entre 80 y 90 para la exposición.
Las cumbias que escuchamos allá arriba se presenta como una constelación visual que oscila entre la noche y el día, complementada por un documento audiovisual con testimonios, voces, territorios y contextos de la vida de Deysi y los encuentros con la autora. Carolina Ag ero, la curadora, destaca la incorporación del archivo fotográfico, las memorias y la cotidianidad de Deysi, utilizando un lenguaje contemporáneo y minimalista en la puesta en escena.
Carla M ller, en el texto curatorial, subraya el potencial transformador de la fotografía como un acto de coexistencia. Lo que hubo a disposición de la mirada fue el territorio, los ritos y los cuerpos en vida: en fin, un tejido de subjetividades en movimiento activado por el vínculo sensible del estar allí, con Deysi , señala M ller.
La exposición busca generar un diálogo con la comunidad local, especialmente con estudiantes de enseñanza media y universitaria, sobre la importancia de reconocer y valorar la cosmovisión andina. Fernanda Soto reflexiona sobre la difusa relación que existe actualmente con los pueblos originarios, y la tendencia a considerarlos como parte de otros países en lugar de Chile. Yo creo que en la actualidad el vínculo que tenemos con los pueblos originarios es muy difuso, a pesar de que estamos ahí conviviendo en el territorio. No se reconoce lo andino y muchas veces se les considera más como parte de Bolivia o de Perú, pero no chileno , explica.
Soto destaca la profunda conexión que las comunidades aymaras tienen con la Pachamama, y la importancia de incorporar esta cosmovisión en la sociedad chilena. Deysi y su madre, como emprendedoras en el rubro de la lana de alpaca, realizan ceremonias de agradecimiento por el agua y sus animales, demostrando una conciencia plena de la naturaleza y una conexión con el presente y la sociedad actual.
Para Deisy González, este tipo de proyectos son relevantes porque ofrecen canales para que las comunidades aymaras conozcan las experiencias de otras mujeres indígenas. No todas llevamos esa vida. Por eso nos gustó participar en este proyecto que da a conocer otras experiencias de las personas en el altiplano, en los pueblos del interior , indica.
Tras su presentación en Iquique, Las cumbias que escuchamos allá arriba se exhibirá en el Museo Baburizza de Valparaíso en una fecha por confirmar durante el primer semestre de 2026, ampliando así su alcance y promoviendo un diálogo intercultural más amplio. La exposición se presenta como una oportunidad para repensar las relaciones entre culturas y para valorar la riqueza de la diversidad en Chile.












