El gobierno uruguayo ha iniciado un proceso para elaborar una Estrategia de Desarrollo Nacional que se extenderá hasta diciembre de 2026, con el objetivo de mejorar de manera sostenida el bienestar de la población. El mandatario destacó la necesidad de crecer y, a su vez, generar mecanismos de cohesión y convivencia social , enfatizando que esta es una comprensión arraigada en la sociedad uruguaya. La estrategia busca fortalecer las capacidades productivas, tecnológicas y humanas del país, orientándose hacia la productividad, la competitividad dinámica y la sostenibilidad ambiental y social.
El proceso, coordinado por el director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), Rodrigo Arim, involucra a diversos actores clave de la sociedad uruguaya. Entre ellos, se encuentran representantes del movimiento sindical, encabezados por el presidente del PIT-CNT, Marcelo Abdala, el presidente de la Confederación de Cámaras Empresariales, Leonardo Loureiro, y la investigadora Judith Sutz, en representación de la Academia.
El gobierno reconoce la existencia de muchísimos intereses en la sociedad uruguaya y se propone administrar las tensiones que se generen de manera civilizada. El mandatario enfatizó la importancia de hacer navegar al país por aguas lo más calmas posibles , argumentando que la convocatoria a este proceso de elaboración de la estrategia servirá para prepararnos y elaborar herramientas para lo que se nos va a venir arriba y desde países muy diversos . Esta referencia sugiere una anticipación a desafíos globales y la necesidad de que Uruguay esté preparado para afrontarlos.
Entre junio y diciembre del año pasado, la OPP, la Agencia Nacional de Desarrollo, el PIT-CNT y las cámaras empresariales llevaron a cabo reuniones para elaborar un diagnóstico de la situación actual del país. Este diagnóstico servirá como base para la elaboración de la Estrategia de Desarrollo Nacional.
En lo que resta del año, se realizarán encuentros destinados a la elaboración de documentos base sobre tres pilares fundamentales: competitividad, productividad y sostenibilidad. La elaboración de estos documentos requerirá la búsqueda de consensos entre los diferentes actores involucrados, lo que subraya la importancia del diálogo y la colaboración en este proceso.
La estrategia busca una mejora sostenida del bienestar de la población, lo que implica no solo el crecimiento económico, sino también la inclusión social y la protección del medio ambiente. La referencia a la competitividad dinámica sugiere una apuesta por la innovación y la adaptación a los cambios del entorno global. La sostenibilidad, tanto ambiental como social, se presenta como un elemento central de la estrategia, lo que refleja una preocupación por el futuro del país y la necesidad de garantizar un desarrollo que sea compatible con la preservación de los recursos naturales y la equidad social.
La participación activa de los diferentes actores sociales, incluyendo el sector empresarial, el movimiento sindical y la comunidad académica, es considerada fundamental para el éxito de la estrategia. Esta participación busca asegurar que la estrategia refleje las necesidades y aspiraciones de todos los uruguayos, y que sea implementada de manera efectiva.
El gobierno uruguayo confía en que este proceso de elaboración de la Estrategia de Desarrollo Nacional permitirá al país enfrentar los desafíos del futuro con mayor solidez y construir un futuro más próspero y equitativo para todos sus ciudadanos. La búsqueda de consensos y la administración civilizada de las tensiones se presentan como elementos clave para lograr este objetivo. La estrategia, que estará lista entre septiembre y diciembre de 2026, se perfila como una hoja de ruta para el desarrollo del país en los próximos años, basada en la cohesión social, la productividad y la sostenibilidad.









