El Gobierno nacional envió al Senado la versión final de la reforma electoral, un paquete de medidas más amplio de lo anticipado que busca modificar significativamente el sistema político argentino. La iniciativa, impulsada por el presidente Javier Milei, introduce cambios en las Primarias, la conformación de partidos políticos, la Boleta Única de Papel, y la financiación de las campañas, entre otros aspectos clave.
Uno de los puntos centrales de la reforma es la eliminación formal del régimen de Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). De esta manera, cada partido político tendrá la libertad de definir sus candidatos a través de mecanismos internos propios. Para oficializar las listas, se establece un sistema de avales ciudadanos que deberá reunir respaldos equivalentes al piso de afiliados exigido para obtener la personería jurídica. Estos avales deberán ser canalizados a través de una plataforma digital gestionada por la Cámara Nacional Electoral, con el objetivo de garantizar la autenticación de la identidad de los firmantes.
La reforma también impacta en la Ley Orgánica de los Partidos Políticos, endureciendo los requisitos para la creación y el mantenimiento de partidos. Para los partidos de distrito, se exige un mínimo de afiliaciones equivalente al 0,5% del padrón electoral, con un tope de dos millones de electores. En el caso de los partidos nacionales, se eleva a diez el número de distritos con personería vigente, junto con un piso de afiliados equivalente al 0,1% del padrón nacional. Además, se establecen causales más estrictas de caducidad de la personería jurídica, como no alcanzar al menos el 3% del padrón en una de dos elecciones nacionales sucesivas.
En lo que respecta a la Boleta Única de Papel, la propuesta incorpora un casillero que permitirá a los votantes marcar con una sola señal todas las categorías incluidas en la columna de una agrupación política, simplificando el proceso de votación. Asimismo, se ordena el esquema de adhesiones entre listas nacionales y distritales, se fijan audiencias para aprobar el diseño, las fotos, los símbolos y los colores de las boletas, y se mantiene la posibilidad de que las provincias adhieran al régimen de simultaneidad con la elección nacional.
La iniciativa también introduce la figura de la Ficha Limpia en el régimen electoral nacional, estableciendo que no podrán ser candidatos aquellos individuos condenados por delitos dolosos con sentencia confirmada en segunda instancia. Para ello, se creará un Registro Público de Ficha Limpia en la Cámara Nacional Electoral.
En materia de financiamiento de los partidos políticos, la reforma mantiene el aporte estatal al funcionamiento de las agrupaciones, permitiendo que esos recursos se destinen, entre otros fines, a las campañas electorales. Sin embargo, se endurecen las prohibiciones para los aportantes, se fija un tope del 35% por persona para los aportes institucionales y de campaña, se obliga a informar semanalmente los aportes privados, y se refuerza el control sobre las cuentas bancarias y la publicidad.
Además, se crea un registro de cuentas oficiales en redes sociales y se exige acompañar en las rendiciones el material audiovisual difundido en plataformas digitales. La reforma también prohíbe la contratación de servicios de personas extranjeras por parte de las agrupaciones políticas, y faculta a la Justicia Electoral a ordenar la baja de publicaciones o gastos contratados en un plazo máximo de 24 horas. Esta última medida responde a la preocupación del oficialismo por la influencia de asesores extranjeros y la publicidad paga desde el exterior.
Otro aspecto relevante de la reforma es la modificación del mecanismo de designación de los parlamentarios del Mercosur. Hasta que el Consejo del Mercado Común establezca el Día del Mercosur Ciudadano , los representantes argentinos en el Parlamento del Mercosur dejarán de ser elegidos por voto directo y pasarán a ser designados entre los legisladores del Congreso Nacional. La cobertura de las vacantes estará a cargo de la Cámara de Diputados, en proporción a la representación política de cada bloque. Los parlamentarios del Mercosur designados de esta manera no percibirán remuneración adicional a la correspondiente a su banca nacional, y solo recibirán viáticos vinculados a la actividad del Parlasur.
La reforma electoral enviada al Senado representa un cambio significativo en el panorama político argentino, con el objetivo de modernizar el sistema electoral, fortalecer la transparencia y garantizar la equidad en la competencia política. Se espera un debate intenso en el Senado, donde la oposición ya ha manifestado su rechazo a algunos de los puntos más controvertidos de la iniciativa. El futuro de la reforma electoral y su impacto en las próximas elecciones serán objeto de atención en los próximos meses.










