Dos integrantes del Ejército de Liberación Nacional (ELN) murieron en enfrentamientos con las Fuerzas Militares en zona rural del municipio de El Tarra, Norte de Santander. La operación, ejecutada en la vereda San Martín, tuvo como objetivo al Frente de Guerra Nororiental de la guerrilla. Cinco soldados resultaron heridos durante el operativo y fueron trasladados a Cúcuta para recibir atención médica especializada, según información confirmada por Blu Radio.
Entre los guerrilleros abatidos se encuentra alias Yair , identificado como el tercer cabecilla de la estructura y un instructor en el uso de drones y francotiradores. Las autoridades lo consideran una figura clave en el fortalecimiento de las capacidades tecnológicas del grupo armado. Junto a él, también murió alias Valentina , quien aparentemente formaba parte de la misma organización ilegal que opera en la región.
Según información obtenida por Blu Radio, alias Yair estaría vinculado a múltiples acciones armadas contra la Fuerza Pública y la población civil en municipios como Sardinata y Teorama. Su neutralización representa un golpe significativo para la estructura del ELN en el Catatumbo.
Durante el desarrollo de la operación, las tropas lograron incautar un importante arsenal y material que evidenciaría la capacidad operativa del grupo armado. Entre los elementos decomisados se encuentran armas largas y cortas, cerca de 700 cartuchos de diferentes calibres, proveedores, material explosivo y más de 300 granadas adaptadas para ser lanzadas desde drones. También fueron incautados equipos de comunicación, como celulares y radios, que se presume eran utilizados para coordinar acciones en el territorio.
Además del armamento, las Fuerzas Militares destruyeron cuatro búnkeres y cuatro campamentos que, según las autoridades, eran utilizados por la estructura del ELN para planear y ejecutar operaciones en la región. Este hallazgo sugiere una presencia consolidada del grupo armado en la zona y su intención de mantener el control territorial.
Las Fuerzas Militares destacaron que este resultado representa un golpe significativo contra el ELN, especialmente en su capacidad para emplear tecnología como drones en acciones armadas. El uso de drones por parte de grupos armados ilegales ha aumentado en esta zona del país, representando un nuevo desafío para la seguridad y la estabilidad regional.
Las autoridades señalaron que, durante el operativo, se registraron cerca de diez neutralizaciones adicionales; sin embargo, estas no pudieron ser verificadas en la fase posterior debido a nuevos ataques con drones por parte del grupo armado. Las tropas lograron repeler estas acciones gracias a los protocolos de seguridad implementados en el terreno, lo que evitó mayores afectaciones durante el desarrollo de la operación.
El estado de salud de los cinco soldados heridos es monitoreado de cerca en centros médicos de Cúcuta, donde reciben atención especializada. Las Fuerzas Militares informaron que se están siguiendo los protocolos establecidos para garantizar la recuperación de los uniformados.
Este operativo se desarrolla en medio de la compleja situación de orden público en el Catatumbo, una región históricamente afectada por la presencia de grupos armados ilegales y economías ilícitas. Los constantes enfrentamientos y la afectación a la población civil son una realidad en esta zona del país.
Las autoridades reiteraron su compromiso de continuar con las operaciones ofensivas con el objetivo de debilitar de manera sostenida a estas estructuras y reducir su capacidad de acción en el territorio. El desarrollo de este tipo de operativos refleja la persistencia de las confrontaciones en la región y la necesidad de mantener una presencia institucional para enfrentar los desafíos de seguridad en esta zona estratégica del país.
La incautación de material explosivo y granadas adaptadas para drones pone de manifiesto la creciente sofisticación de las tácticas utilizadas por el ELN, así como su intención de generar un mayor impacto en sus ataques contra la Fuerza Pública y la infraestructura estratégica. El uso de drones para transportar explosivos representa una amenaza significativa para la seguridad de la región y exige una respuesta contundente por parte de las autoridades.
Las Fuerzas Militares han intensificado sus operaciones en el Catatumbo en los últimos meses, con el objetivo de desmantelar las estructuras del ELN y otros grupos armados ilegales que operan en la zona. Estas operaciones se han enfocado en la neutralización de cabecillas, la incautación de armamento y la destrucción de campamentos y centros de almacenamiento de material logístico.
La situación en el Catatumbo es particularmente compleja debido a la presencia de múltiples grupos armados ilegales, la proliferación de cultivos ilícitos y la falta de oportunidades económicas para la población local. Esta combinación de factores ha generado un ambiente de violencia e inseguridad que dificulta el desarrollo social y económico de la región.
Las autoridades han implementado una estrategia integral para abordar los desafíos de seguridad en el Catatumbo, que incluye operaciones militares, programas de desarrollo social y acciones de cooperación internacional. El objetivo es lograr una solución sostenible a la problemática de la violencia y la inseguridad en la región, que permita mejorar la calidad de vida de la población local y garantizar la seguridad y la estabilidad del país.











