El presidente Nayib Bukele reaccionó fuertemente a una reciente audiencia en el Congreso de Estados Unidos sobre la situación de derechos humanos en El Salvador, acusando a los participantes de evitar abordar directamente el tema de la pandilla MS-13. Bukele calificó la audiencia como una debacle y cuestionó la postura de aquellos que, según él, se presentan como defensores de personas inocentes.
El mandatario salvadoreño argumenta que durante la audiencia no se realizó una distinción clara entre los crímenes cometidos por estructuras criminales y las supuestas violaciones a los derechos humanos. Bukele enfatizó que los participantes evitaron calificar a la MS-13 como una organización terrorista, a pesar de lo que considera evidencia suficiente y designaciones internacionales que respaldan esa clasificación.
A través de un mensaje público, Bukele invitó a la ciudadanía a revisar las grabaciones de la audiencia para que formen sus propias opiniones sobre lo expuesto y el enfoque de los participantes. El presidente señaló que, tras la audiencia, han surgido voces que insisten en defender a supuestos inocentes, pero que en realidad no hicieron tal distinción durante su intervención.
La reacción de Bukele se produce en un contexto de controversia internacional sobre las políticas de seguridad implementadas en El Salvador, especialmente el régimen de excepción que ha permitido la detención masiva de presuntos miembros de pandillas. Mientras el gobierno defiende estas medidas como necesarias para combatir la criminalidad, organizaciones de derechos humanos denuncian violaciones a las garantías procesales y el encarcelamiento de personas inocentes.
Paralelamente, Luis Rodríguez, director del COAMSS/OPAMSS, participó como ponente en el SovAI Summit 2026, presentando los avances del país en materia de inteligencia artificial aplicada a la seguridad.
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