Guatemala enfrenta un brote de sarampión con 5,120 casos confirmados a nivel nacional, según datos del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS) actualizados al 13 de abril de 2026. La situación ha alcanzado su “pico”, el momento más crítico de la crisis sanitaria, con un alto volumen de casos diarios. Lamentablemente, el brote ha cobrado la vida de cuatro bebés, dos de ellos confirmados recientemente en los departamentos de Quiché y Totonicapán.
Las víctimas más recientes son dos niñas de 2 y 8 meses de edad, sumándose a los fallecimientos previos de dos niños de 10 y 11 meses, registrados en Guatemala y Quiché, respectivamente. Una característica preocupante es que ninguno de los lactantes fallecidos tenía la edad suficiente para haber completado el esquema de vacunación triple viral, que se aplica en Guatemala a partir de los 12 meses de edad.
El análisis epidemiológico del MSPAS revela que los grupos de edad más afectados son los bebés menores de 12 meses y los jóvenes de entre 20 y 29 años. La distribución de casos es equitativa entre hombres y mujeres.
El origen del brote se remonta a un retiro religioso multitudinario celebrado en Santiago Atitlán, Sololá, en diciembre pasado. Este evento congregó a más de 2,000 personas, incluyendo al “paciente cero”, un ciudadano salvadoreño que fue el primer caso detectado de sarampión en el país.
Las autoridades sanitarias han vinculado los decesos con complicaciones graves derivadas del sarampión, tales como neumonía, cardiopatías congénitas y distrés respiratorio. Estas complicaciones, especialmente en lactantes, pueden ser severas y poner en riesgo la vida.
Ante esta situación, el MSPAS mantiene la alerta activa y está reforzando las jornadas de vacunación de bloqueo en todo el territorio nacional. El objetivo principal de estas jornadas es frenar la transmisión del virus y proteger a la población vulnerable, especialmente a los niños pequeños que aún no han sido vacunados o no han completado su esquema de vacunación.
El sarampión es una enfermedad infecciosa altamente contagiosa causada por un virus. Se transmite a través de gotitas respiratorias al toser, estornudar o hablar. Los síntomas iniciales incluyen fiebre, tos, secreción nasal y conjuntivitis. Posteriormente, aparece una erupción cutánea que se extiende por todo el cuerpo.
Si bien el sarampión es prevenible mediante la vacunación, la cobertura vacunal en Guatemala ha sido un desafío en los últimos años. La falta de acceso a los servicios de salud, la desinformación sobre las vacunas y la reticencia a vacunarse son algunos de los factores que contribuyen a la baja cobertura.
El MSPAS hace un llamado a la población a estar atenta a los síntomas del sarampión y a buscar atención médica inmediata en caso de sospecha. También se insta a los padres y cuidadores a verificar el estado de vacunación de sus hijos y a completar el esquema de vacunación triple viral según las recomendaciones de las autoridades sanitarias.
La prevención es la clave para controlar el brote de sarampión y proteger la salud de la población. La vacunación es segura y efectiva, y es la mejor manera de evitar la enfermedad y sus complicaciones. El Ministerio de Salud reitera su compromiso de seguir trabajando en la vigilancia epidemiológica, la vacunación y la atención médica para controlar el brote y proteger la salud de todos los guatemaltecos.
Las autoridades sanitarias continúan monitoreando de cerca la situación epidemiológica y ajustando las estrategias de respuesta según sea necesario. Se espera que las jornadas de vacunación de bloqueo tengan un impacto positivo en la reducción de la transmisión del virus y en la protección de la población vulnerable. Sin embargo, el éxito de estas estrategias depende de la colaboración de la comunidad y de la participación activa de la población en las jornadas de vacunación.
El MSPAS enfatiza la importancia de la información veraz y confiable sobre el sarampión y la vacunación. Se desmienten los rumores y las noticias falsas que circulan en las redes sociales y se promueve la difusión de información precisa y actualizada sobre la enfermedad y las medidas de prevención.
Con información de Karla Marroquín, Emisoras Unidas 89.7.


