La Junta de Política y Regulación Financiera y Monetaria (JPRFM) oficializó una serie de cambios en la gestión de crisis bancarias, relacionados con los procesos de Exclusión y Transferencia de Activos y Pasivos (ETAP) y la intervención de la Corporación del Seguro de Depósitos (COSEDE). La normativa, aprobada el 3 de abril de 2026, busca optimizar el uso de recursos y fortalecer la estabilidad del sistema financiero.
La reforma establece que las obligaciones de pago de una entidad en proceso de cierre podrán ser transferidas a otra entidad activa, relegando a la COSEDE a una instancia de intervención final. La participación de la COSEDE no será automática, sino que se activará únicamente cuando el aporte financiero requerido sea igual o inferior al costo que implicaría el pago del seguro de depósitos en caso de una liquidación total. Esta medida busca priorizar soluciones de mercado y preservar los recursos del Seguro de Depósitos.
La JPRFM enfatiza que el mecanismo de intervención de la COSEDE se aplicará solo después de agotar todas las alternativas de mercado que no requieran el uso de fondos del Seguro de Depósitos. Esto implica una búsqueda exhaustiva de opciones para evitar la necesidad de recurrir a la COSEDE, como la venta de activos, la reestructuración de deudas o la fusión con otras entidades financieras.
El reglamento también define un orden de prelación estricto y obligatorio para la transferencia de pasivos por parte del administrador temporal de la entidad en cierre. Este orden prioriza el pago de:
1. Remuneraciones e indemnizaciones pendientes.
2. Utilidades y fondos de reserva.
3. Pensiones jubilares a cargo del empleador.
Este orden de prelación busca asegurar que los trabajadores y jubilados reciban sus pagos pendientes antes que otros acreedores, protegiendo así a los grupos más vulnerables en caso de una crisis bancaria.
La reforma se implementa en un contexto de liquidación de varias cooperativas de ahorro y crédito, incluyendo CREA, Incoop, Cariamanga y la Cámara de Comercio de Ambato. Estas liquidaciones han generado preocupación entre los depositantes y han puesto de manifiesto la necesidad de fortalecer los mecanismos de protección del ahorro. La JPRFM argumenta que la nueva normativa contribuirá a una gestión más eficiente de las crisis financieras y a una mayor protección de los ahorros de los depositantes.
La principal motivación detrás de esta reforma es proteger la liquidez de la COSEDE, asegurando que cuente con los recursos necesarios para hacer frente a futuras crisis financieras. Al limitar la intervención automática de la COSEDE y priorizar las soluciones de mercado, la JPRFM busca reducir la presión sobre los fondos del Seguro de Depósitos y garantizar su sostenibilidad a largo plazo.
Analistas financieros han recibido la noticia con cautela. Algunos expertos señalan que la reforma podría generar incertidumbre entre los depositantes, ya que la intervención de la COSEDE ya no será automática. Sin embargo, otros argumentan que la medida es necesaria para evitar el uso indiscriminado de los recursos del Seguro de Depósitos y promover una mayor responsabilidad en el sistema financiero.
La JPRFM ha asegurado que se tomarán medidas para informar a los depositantes sobre los cambios en la normativa y para garantizar que sus ahorros estén protegidos. La Junta también ha anunciado que se fortalecerá la supervisión de las entidades financieras para prevenir futuras crisis y garantizar la estabilidad del sistema.
La implementación de esta reforma representa un cambio significativo en la gestión de crisis bancarias en el país. Se espera que la nueva normativa contribuya a una mayor estabilidad financiera y a una mejor protección de los ahorros de los depositantes, al tiempo que promueve una mayor responsabilidad y eficiencia en el sistema financiero. El éxito de la reforma dependerá de la capacidad de la JPRFM para implementar la normativa de manera efectiva y para comunicar claramente los cambios a los depositantes y a las entidades financieras. La vigilancia constante y la adaptación a las dinámicas del mercado serán cruciales para garantizar que la reforma cumpla sus objetivos y contribuya a un sistema financiero más sólido y resiliente.










