Durante la noche del pasado domingo 19 de abril, NJ Transit, la corporación estatal de transporte público de Nueva Jersey, confirmó que el boleto de tren de ida y vuelta desde Manhattan al MetLife Stadium, sede de partidos de la Copa Mundial del 2026, tendrá un costo casi doce veces superior a la tarifa habitual. Esta situación plantea un desafío económico adicional para los aficionados que planean asistir a los partidos en Estados Unidos.
El incremento en el costo del transporte amenaza con convertirse en el segundo gran obstáculo financiero para los fanáticos, superado únicamente por el precio de las entradas para los compromisos internacionales. En junio y julio de 2026, el viaje desde la Ciudad de Nueva York al MetLife Stadium, ubicado en East Rutherford, Nueva Jersey, tendrá un precio significativamente más alto que el gasto típico en tren.
La gobernadora de Nueva Jersey, Mikie Sherrill, explicó que su administración heredó un acuerdo desfavorable con la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA), en el cual la organización no aporta fondos para el transporte de los asistentes. Además, se ha eliminado la opción de estacionamiento en el estadio, excepto para espacios prémium que la FIFA cobra a casi US$200 por plaza.
Según información proporcionada por ESPN, los boletos de ida y vuelta desde la Ciudad de Nueva York para los partidos de la Copa Mundial en el MetLife Stadium costarán US$150. Se espera que aproximadamente 40 mil personas utilicen el transporte público para cada partido, lo que resultaría en un gasto total de US$6 millones por encuentro.
El MetLife Stadium, con capacidad para más de 82 mil 500 espectadores, será la sede de ocho partidos de la Copa del Mundo del 2026, incluyendo la gran final del domingo 19 de julio. La gobernadora Sherrill argumentó que el recargo en el transporte es necesario para evitar que los contribuyentes del estado asuman una deuda prolongada debido a la organización del evento.
La administración de Nueva Jersey defiende el recargo como una medida para evitar que la carga financiera recaiga permanentemente sobre los contribuyentes. La gobernadora Sherrill enfatizó que la medida es esencial para que los residentes no tengan que cubrir los costos después de que la Copa Mundial regrese a Estados Unidos por primera vez en 30 años.
No es especulación con el precio; estamos intentando recuperar lo que cuesta. No es abuso, literalmente estamos intentando recuperar nuestros costos , afirmó Kris Kolluri, presidente y director ejecutivo de NJ Transit, defendiendo el aumento impuesto y criticando la postura de la FIFA en este asunto.
La tarifa habitual del trayecto de aproximadamente 15 minutos y 14 kilómetros desde Penn Station en Manhattan hasta el MetLife Stadium es de US$12.90. El nuevo precio de US$150 representa un aumento significativo que impactará directamente en el bolsillo de los aficionados.
Las autoridades de Nueva Jersey anticipan que más de 40 mil personas utilizarán el transporte público en cada partido disputado en East Rutherford, lo que subraya la importancia de la infraestructura de transporte para el éxito del evento. El gasto total estimado de US$6 millones por partido pone de manifiesto la magnitud de la inversión necesaria para garantizar un transporte eficiente y seguro para los asistentes.
La decisión de imponer un recargo en el transporte ha generado debate y preocupación entre los aficionados y las organizaciones de defensa del consumidor. Algunos argumentan que el aumento de precios podría disuadir a los fanáticos de asistir a los partidos, mientras que otros señalan la necesidad de encontrar soluciones financieras para cubrir los costos asociados con la organización de un evento de esta magnitud.
La situación en Nueva Jersey pone de relieve los desafíos logísticos y financieros que implica la organización de la Copa Mundial en Norteamérica. La colaboración entre los gobiernos locales, las organizaciones deportivas y las empresas privadas será crucial para garantizar que el evento sea un éxito tanto en términos deportivos como económicos.
La gobernadora Sherrill ha reiterado su compromiso de trabajar con todas las partes interesadas para encontrar soluciones que minimicen el impacto financiero en los aficionados y los contribuyentes. Sin embargo, ha dejado claro que el estado de Nueva Jersey no asumirá una deuda a largo plazo para cubrir los costos del transporte durante la Copa Mundial.
El debate sobre el recargo en el transporte continúa, y se espera que se exploren alternativas para mitigar el impacto en los aficionados. La FIFA, por su parte, ha sido criticada por su falta de contribución financiera al transporte y su enfoque en la maximización de los ingresos a través de la venta de entradas y derechos de transmisión.
La Copa Mundial del 2026 representa una oportunidad única para que Estados Unidos, Canadá y México demuestren su capacidad para organizar un evento deportivo de clase mundial. Sin embargo, también plantea desafíos significativos en términos de infraestructura, logística y financiamiento. La resolución de estos desafíos será fundamental para garantizar que el evento sea un éxito para todos los involucrados.











