Chihuahua, Chih.- Una reunión del Consejo Estatal de Morena en Chihuahua, a la que asistieron figuras clave como el presidente municipal de Juárez, Cruz Pérez Cuellar, el diputado Cuauhtémoc Estrada y la delegada del Bienestar, Mayra Chávez, ha puesto de manifiesto tensiones internas en el partido. El encuentro, que contó con la presencia de aproximadamente dos tercios de los 90 consejeros y consejeras, se desarrolló en un contexto marcado por el reciente llamado de la presidenta del Comité Estatal, Brighite Granados, a la separación de cargos públicos.
Pérez Cuellar minimizó la idea de que la asistencia conjunta de él, Estrada y Chávez represente la unión de distintos grupos internos en un proyecto común para la gobernatura. En cambio, enfatizó que su presencia era un reconocimiento al trabajo realizado por Mayra Chávez en la gestión de los programas sociales y por el diputado Estrada en el Congreso del Estado.
Ante las preguntas sobre la polémica generada por la carta de Granados, que muchos interpretan como una presión para forzar la separación de Pérez Cuellar de su cargo, similar a lo que ocurrió con Andrea Chávez, el presidente municipal prefirió evitar especulaciones. No quisiera entrar en ese terreno, pero lo que hay qué hacer es buscar que haya piso parejo y conducta imparcial de la presidenta estatal, y es parte importante de lo que vamos a ver el día de hoy , declaró.
La ausencia de Brighite Granados de la sesión del Consejo Estatal fue objeto de críticas por parte de Pérez Cuellar, quien la calificó de descortesía política . Sí me parece delicado que el Consejo que la nombró presidenta, sesione y no esté. Yo sí creo que es una descortesía política, pero yo no soy quien para opinar a nombre de ella, pero de manera personal sí lo considero una descortesía , afirmó.
Pérez Cuellar aseguró que acatará cualquier instrucción que emita el partido y reiteró su postura a favor de la unidad, que, según él, pasa por la neutralidad. Seguramente, pronto vendrá algún llamado de la Comisión Nacional (de Elecciones), y por supuesto que lo vamos a acatar , concluyó.
La reunión del Consejo Estatal se produce en un momento delicado para Morena en Chihuahua, con la sucesión de Andrea Chávez en la coordinación estatal y las posibles implicaciones del llamado a la separación de cargos públicos planteado por Brighite Granados. La tensión entre las diferentes corrientes internas del partido y la falta de claridad sobre las reglas para la elección de candidatos a la gubernatura han generado incertidumbre y alimentado las especulaciones sobre el futuro del partido en el estado.
La carta de Granados, que ha circulado ampliamente en los medios de comunicación y redes sociales, ha sido interpretada por algunos como un intento de controlar el proceso interno y favorecer a ciertos candidatos. La exigencia de que los funcionarios públicos se separen de sus cargos antes de participar en la contienda interna ha sido criticada por quienes la consideran una medida injusta y discriminatoria.
La postura de Pérez Cuellar, que aboga por la imparcialidad y el piso parejo , refleja la preocupación de algunos sectores del partido por garantizar un proceso democrático y transparente. La asistencia conjunta de él, Estrada y Chávez al Consejo Estatal puede interpretarse como una muestra de fuerza y una señal de que estos actores están dispuestos a defender sus intereses y a buscar un acuerdo que les permita participar en la contienda interna en igualdad de condiciones.
El llamado de Granados a la separación de cargos públicos ha abierto un debate sobre la conveniencia de que los funcionarios públicos puedan participar en la política interna de su partido. Algunos argumentan que es necesario evitar conflictos de interés y garantizar que los recursos públicos no se utilicen para fines partidistas. Otros, en cambio, sostienen que los funcionarios públicos tienen derecho a participar en la vida política y que su experiencia y conocimiento pueden ser valiosos para el partido.
La Comisión Nacional de Elecciones de Morena tendrá un papel fundamental en la resolución de estas controversias y en la definición de las reglas para la elección de candidatos a la gubernatura de Chihuahua. Se espera que la comisión emita una resolución pronto que aclare las dudas y garantice un proceso justo y transparente.
La situación en Morena Chihuahua es un reflejo de las tensiones internas que existen en el partido a nivel nacional. La lucha por el poder y la definición del rumbo político del partido han generado divisiones y conflictos en varios estados. La resolución de estos conflictos será clave para el futuro de Morena y para su capacidad de mantener el poder en las próximas elecciones.












