El presidente colombiano, Gustavo Petro, anunció que interpondrá una demanda penal contra su homólogo ecuatoriano, Daniel Noboa, acusándolo de calumnia. La decisión surge en medio de crecientes tensiones entre ambos mandatarios y de acusaciones por parte de Petro sobre una supuesta articulación internacional destinada a desprestigiarlo.
Voy a demandar penalmente a Noboa por su calumnia , afirmó Petro, insistiendo en la existencia de una estrategia coordinada que involucra a actores tanto en Ecuador como en Colombia. Según el mandatario colombiano, esta estrategia es impulsada por una oficina extranjera presente en ambos países y por la oposición colombiana liderada por el ex presidente Álvaro Uribe.
Petro vinculó esta presunta campaña de desprestigio con gestiones políticas que se estarían llevando a cabo en Estados Unidos. Hizo referencia específica al lobby realizado en la oficina de Marco Rubio y en otras oficinas de la extrema derecha en Florida, sugiriendo que existe un esfuerzo concertado para socavar su gobierno.
El presidente colombiano también se refirió a su reciente visita a Manta, Ecuador, durante la posesión presidencial de Noboa. Petro aseguró que, a pesar de las acusaciones, recibió protección oficial por orden del propio Noboa. El mismo Noboa dio la orden para que el Ejército ecuatoriano, día y noche, me cuidara en Manta , declaró, negando cualquier irregularidad durante su estadía en el país vecino.
En relación con las críticas sobre las condiciones de su alojamiento en Manta, Petro defendió la sencillez de la cabaña de madera donde se hospedó. No encontraron ni lujo ni estridencias, ni condominio estrambótico, solo una cabaña de madera que fue un buen lugar donde mirar el mar , expresó, desmintiendo así las acusaciones de haber disfrutado de un alojamiento ostentoso.
Además de la demanda contra Noboa, Petro expresó su preocupación por la situación del exvicepresidente ecuatoriano Jorge Glas, quien se encuentra detenido en condiciones que, según el mandatario colombiano, constituyen una extrema desnutrición . En este sentido, Petro solicitó a Noboa la entrega de Glas a Colombia, argumentando que su salud está en riesgo.
La escalada de tensiones entre Petro y Noboa se produce en un contexto de desacuerdos comerciales y políticos. Recientemente, Ecuador incrementó los aranceles a las importaciones colombianas, lo que Petro calificó como el fin del Pacto Andino para Colombia . Esta medida ha generado preocupación en ambos países y ha puesto en duda el futuro de la integración regional.
La decisión de Petro de demandar penalmente a Noboa representa un paso significativo en la confrontación entre ambos mandatarios. La demanda podría tener implicaciones diplomáticas y legales, y podría afectar aún más las relaciones entre Colombia y Ecuador.
La acusación de Petro sobre la existencia de una oficina extranjera que estaría detrás de la campaña de desprestigio ha generado interrogantes sobre la posible injerencia de actores externos en la política colombiana. El mandatario no ha proporcionado detalles específicos sobre la identidad de esta oficina, pero ha insinuado que se trata de una entidad con intereses en desestabilizar su gobierno.
La referencia a la oposición colombiana liderada por Álvaro Uribe también ha generado controversia. Uribe ha sido un crítico vocal de Petro y de su política, y ha acusado al mandatario de promover una agenda de izquierda radical. La acusación de Petro sugiere que Uribe estaría involucrado en la campaña de desprestigio en coordinación con actores extranjeros.
La situación de Jorge Glas, exvicepresidente ecuatoriano condenado por corrupción, también ha sido un punto de fricción entre Petro y Noboa. Petro ha expresado su preocupación por la salud de Glas y ha solicitado su entrega a Colombia, argumentando que su vida está en riesgo. Noboa, por su parte, ha defendido la legalidad de la detención de Glas y ha rechazado la solicitud de Petro.
El futuro de las relaciones entre Colombia y Ecuador es incierto. La demanda de Petro contra Noboa y las acusaciones de injerencia extranjera han envenenado el ambiente diplomático y han dificultado la posibilidad de un diálogo constructivo. La resolución de estos conflictos requerirá de un esfuerzo conjunto por parte de ambos gobiernos y de una voluntad política para superar las diferencias y buscar soluciones mutuamente beneficiosas.












