El Museo de la Memoria contra la Impunidad Ama y No Olvida , impulsado por las Madres de Abril, se ha convertido en un faro de esperanza y resistencia para las víctimas de la represión en Nicaragua, y un recordatorio constante de la necesidad de justicia. A pesar del exilio forzado de muchos de sus miembros, la organización continúa su labor de preservar la memoria de las 354 víctimas de las protestas de 2018, denunciando la impunidad y disputando la narrativa oficial del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
Fundado en 2019 como un Banco de la Memoria , el museo documenta a través de relatos, fotografías, videos y documentos, el contexto de las protestas cívicas y la violenta respuesta del Estado. Su objetivo principal es reconstruir las historias que el gobierno intentó silenciar, ofreciendo un espacio donde las voces de los asesinados puedan ser escuchadas y reconocidas.
Francisca Machado, presidenta de la Asociación Madres de Abril (AMA) y madre de Franco Valdivia, una de las víctimas, explica que el dolor por la pérdida de su hijo y la búsqueda de justicia son los motores que la impulsan a continuar con esta lucha. El Gobierno quiso borrar la memoria, la verdad de lo que pasó. Entonces, nosotros (AMA) impulsamos el museo, creamos ese espacio para dignificar a las víctimas para contar quiénes eran nuestros hijos, para contar la verdad de lo que había pasado , afirma Machado.
Emilia Yang, directora del museo, destaca que el concepto de museo-altar permite honrar a las víctimas y, al mismo tiempo, contar la verdad sobre sus vidas y las circunstancias de sus muertes, fortaleciendo así la demanda de justicia. La creación del museo fue un proceso participativo, donde los familiares de las víctimas asumieron un rol activo en la recopilación de información, con el apoyo del Centro Nicarag ense de Derechos Humanos (Cenidh), la Academia de Ciencias de Nicaragua (ACN) y voluntarios.
Además de visibilizar a las víctimas, Ama y No Olvida documenta los patrones de violencia y los casos individuales, mostrando cómo la represión fue sistemática en diferentes ciudades del país. En 2021, la organización publicó el libro interactivo AMA y Construye la Memoria. Libro Arte Interactivo , como un recurso en la lucha contra el olvido y la impunidad.
Sin embargo, la represión contra los familiares de las víctimas se intensificó, obligando a muchos a exiliarse. Durante la presentación del libro interactivo, la policía confiscó los ejemplares y atacó a algunas de las madres, lo que llevó a la organización a trasladar sus actividades al ámbito virtual y a través de las redes sociales.
A pesar de las dificultades, el museo ha logrado llevar su exposición itinerante a América, Asia y Europa, incluyendo presentaciones en la Asamblea Legislativa de Costa Rica, ayuntamientos en Francia y España, y en Ginebra, Suiza, en el contexto del Examen Periódico Universal de Nicaragua en Naciones Unidas en 2024. También ha sido exhibida en museos de arte y diseño, festivales de Derechos Humanos y universidades en diversos países.
La jurista guatemalteca Claudia Paz y Paz, quien formó parte del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) creado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para investigar las violaciones de derechos humanos en Nicaragua en 2018, valora que los espacios de memoria como Ama y No Olvida son fundamentales para establecer la verdad de lo sucedido.
Paz y Paz explica que, desde la perspectiva de los derechos humanos, es esencial saber qué es lo que ocurrió, cómo ocurrió, quiénes fueron los perpetradores de graves violaciones de derechos humanos . Agrega que el derecho a la verdad y a la memoria son derechos fundamentales en los procesos de justicia transicional, y que los Estados tienen la obligación de recordar.
En el caso de Nicaragua, donde el régimen intenta borrar la memoria de los hechos, el museo de AMA cumple esa labor fundamental de recordar quiénes fueron los asesinados, cuáles eran sus vidas, cuáles eran sus sueños, sus esperanzas, cómo se relacionaban con sus familias, con la comunidad, y recordarnos que ellos murieron también por una causa, por la defensa de la democracia en aquel momento, y que su asesinato fue absolutamente un hecho injusto , subraya Paz y Paz.
La preservación de la memoria de las víctimas por parte de sus familiares es un acto muy valioso de amor hacia sus familiares, pero también de amor hacia Nicaragua , advierte la exintegrante del GIEI. La verdad es un requisito necesario para la reconstrucción de la democracia en el país, aunque actualmente esto no sea posible.
En Ama y No Olvida se demuestra que nuestros hijos no son números, son historias, son sueños y vidas que el Estado de Nicaragua nos arrebató , afirma Francisca Machado.
Preservar la memoria de las víctimas desde el exilio no es cosa menor , enfatiza Paz y Paz. Se trata de evidencias de los graves crímenes que ocurrieron en Nicaragua en 2018, que fueron reveladas casi en tiempo real . Aunque hasta el momento no ha habido ningún juicio, advierte, es un proceso que continuará en el futuro dentro del país.
Por eso es tan importante el trabajo que se ha hecho de recuperar, desde las voces de quienes lo vivieron, qué es lo que pasó , subraya la exintegrante del GIEI.
Yang destaca el compromiso firme de los familiares de las víctimas agremiados en AMA, pero también señala los desafíos asociados a su nueva realidad en el exilio, como la dificultad para construir una nueva vida, la inestabilidad económica y los procesos migratorios.
Además, la seguridad sigue siendo un reto para la organización, tanto a nivel nacional como internacional, debido a la represión transnacional del régimen Ortega-Murillo contra opositores en el exilio, documentada por el Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre Nicaragua (GHREN).
La exposición itinerante de Ama y No Olvida es un soporte importante en el proceso de denuncia a nivel internacional, ya que permite una conexión con la diáspora nicarag ense y la comunidad internacional.
Paz y Paz remarca que el museo ayuda a que muchas personas comprendan la gravedad de los hechos en Nicaragua, no a través de cifras o documentos, sino a través de las historias reales que narra.
Paz y Paz, Yang y Machado coinciden en que Ama y No Olvida no es solo un lugar para recordar el pasado, sino una herramienta para transformar el presente y prevenir que hechos similares se repitan.
Yang valora que el trabajo realizado a través del museo es una manera de ejercer el derecho a la verdad y a la justicia en el presente, a pesar de la dictadura y la represión.
Paz y Paz considera que el trabajo de AMA es valiosísimo y será el punto de partida para futuros procesos de justicia nacional e internacional.
La memoria no es quedarse en el pasado, es defender la verdad para que estos crímenes no se repitan , advierte Machado. Concluye que mientras sigamos pronunciando sus nombres, nuestros hijos seguirán viviendo en la lucha por la justicia .












