La escalada de tensiones entre Irán y Estados Unidos continúa intensificándose. La Guardia Revolucionaria iraní anunció este sábado el cierre del estrecho de Ormuz a todo tráfico civil, condicionando su reapertura a la suspensión del bloqueo naval estadounidense a los puertos iraníes. Esta medida se produce tras la confirmación por parte de la Fundación de Mártires y Asuntos de los Veteranos de Irán de que el conflicto, iniciado el 28 de febrero con la operación 'Furia Épica', ha causado la muerte de alrededor de 3.500 ciudadanos iraníes.
Simultáneamente, el Centro de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido (UKMTO) reportó tres incidentes frente a las costas de Omán, incluyendo el abordaje de un buque tanque por lanchas rápidas de la Guardia Revolucionaria y el impacto de un proyectil en un buque portacontenedores. A pesar de estos incidentes, varios cruceros sin pasajeros, previamente atrapados en el Golfo Pérsico, lograron atravesar el estrecho de Ormuz en coordinación con las autoridades competentes.
La situación en Líbano también se ha deteriorado. Un soldado francés de la fuerza de la ONU (FINUL) falleció y otros tres resultaron heridos en un ataque con armas ligeras atribuido por Francia a Hezbolá, quien niega cualquier implicación. El secretario general de la ONU, António Guterres, ha instado al respeto del alto el fuego en la zona, mientras que el Ejército israelí admite haber realizado ataques en el sur del Líbano en respuesta a supuestas violaciones por parte de Hezbolá.
El presidente estadounidense, Donald Trump, afirma que Irán no tiene capacidad para amenazar con cerrar el estrecho de Ormuz y asegura mantener "conversaciones positivas" con Teherán, aunque insiste en una postura firme. Sin embargo, Irán rechaza nuevas negociaciones con Estados Unidos, alegando "exigencias excesivas" y el bloqueo naval impuesto por Washington.
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