Barcelona, España Una fuerte crítica a la Organización de las Naciones Unidas y veladas alusiones al expresidente estadounidense Donald Trump marcaron la IV reunión En defensa de la democracia , celebrada este sábado en Barcelona. Jefes de Estado y líderes políticos progresistas de América Latina y diversas partes del mundo se congregaron para discutir no solo la defensa de la democracia, sino también la necesidad de reformar el orden global y abordar conflictos específicos como el embargo a Cuba.
Entre los asistentes destacados se encontraban Pedro Sánchez, presidente del Gobierno español; Claudia Sheinbaum, presidenta de México; Luiz Inácio Lula da Silva, presidente de Brasil; Gustavo Petro, presidente de Colombia; Yamandú Orsi, presidente de Uruguay; y Gabriel Boric, expresidente de Chile. La cumbre se presenta como una alternativa política, según Petro, ante el avance de la derecha a nivel mundial, aunque las menciones directas a Trump fueron escasas, el tono general de las intervenciones reflejaba una preocupación compartida por su posible regreso al poder.
El presidente de Brasil, Lula da Silva, fue uno de los más críticos con la ONU, argumentando que la organización no puede permanecer en silencio ante los conflictos y las injusticias que se están produciendo en el mundo. La ONU no puede permanecer en silencio y ver lo que está pasando en el mundo , declaró Lula, añadiendo que la ONU ya no representa el objetivo para el que fue creada y lamentando las decisiones unilaterales tomadas por los países miembros del Consejo de Seguridad sin la intervención de otras naciones.
Lula da Silva enfatizó que la ONU es un instrumento valioso si funciona correctamente, pero advirtió que el extremismo y la falta de respeto a la Carta de las Naciones Unidas y a la armonía entre los países son peligrosos. El Consejo de Seguridad de la ONU, compuesto por cinco miembros permanentes (China, Francia, Rusia, Reino Unido y Estados Unidos) y diez no permanentes, tiene la capacidad de vetar cualquier resolución, lo que, según Lula, limita la efectividad de la organización.
El presidente español, Pedro Sánchez, se sumó a la petición de reformas en la ONU, proponiendo que la próxima secretaria general sea una mujer, una situación que nunca ha ocurrido en la historia de la organización. Gabriel Boric, expresidente de Chile, respaldó la propuesta, considerándola una gran oportunidad para modernizar la ONU.
La situación en Cuba también ocupó un lugar central en la agenda de la cumbre. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, propuso una declaración en contra de la intervención militar en Cuba y reafirmó el apoyo de México a la isla frente al embargo estadounidense, un apoyo que se remonta a 1962. Sheinbaum destacó que México ha mantenido su ayuda a Cuba incluso en momentos de aislamiento internacional y resaltó la importancia de defender la soberanía y el derecho a la vida plena de todos los pueblos, sin importar su tamaño.
Lula da Silva también se pronunció sobre Cuba, instando a poner fin al bloqueo impuesto por Estados Unidos. Hay que parar con ese bloqueo a Cuba y dejar que los cubanos vivan su vida. No es posible que nos quedemos en silencio ante eso , afirmó el mandatario brasileño. Posteriormente, Brasil, España y México emitieron un comunicado conjunto en el que se comprometieron a incrementar de manera coordinada nuestra respuesta humanitaria dirigida a aliviar el sufrimiento del pueblo cubano y a buscar una solución duradera a la situación, garantizando que el pueblo cubano pueda decidir su futuro en plena libertad.
A pesar de que el nombre de Trump no fue mencionado explícitamente en muchas ocasiones, su figura planeó sobre la cumbre. A su llegada, Gustavo Petro describió el evento como una búsqueda de una alternativa en el mundo , no una confrontación directa, pero reconoció que se trata de un faro que ofrece un rumbo diferente en un contexto global confuso y peligroso.
Lula da Silva realizó una referencia implícita a Trump al criticar la práctica de algunos líderes de utilizar las redes sociales para lanzar amenazas y declarar guerras. Ningún presidente de ningún país del mundo, por mayor que sea, tiene derecho de imponer reglas a otros países. Ninguno ( ) Los cinco miembros (permanentes) del Consejo de Seguridad de la ONU deben reunirse para cambiar su comportamiento. No podemos despertarnos todos los días por la mañana e ir a dormir por la noche siempre con el tuit de un presidente de la república amenazando al mundo, declarando guerras , añadió.
Pedro Sánchez, por su parte, advirtió que la democracia no puede darse por sentada en un contexto donde se observa un intento tras otro de impugnar las reglas del derecho internacional y una peligrosa normalización del uso de la fuerza , una clara alusión a las políticas y acciones atribuidas a Trump.
La participación de Claudia Sheinbaum en la cumbre también marcó su primera visita a España como presidenta de México, lo que simboliza una normalización de las relaciones diplomáticas entre ambos países. Esta normalización se inició en marzo, cuando el rey Felipe VI reconoció que hubo mucho abuso durante la conquista de América, respondiendo a las peticiones de México de una disculpa por los agravios cometidos. Sheinbaum afirmó que no existe una crisis diplomática con España y destacó la importancia de reconocer la fuerza de los pueblos originarios.
México ofreció ser la sede de la V reunión En defensa de la democracia en 2027. Durante una reunión bilateral con Pedro Sánchez, Sheinbaum abordó temas relacionados con la conquista y el nuevo acercamiento entre México y España, según fuentes del Gobierno español. Sánchez expresó su satisfacción por la reunión y destacó la sintonía entre ambos países en la promoción de la democracia y el fortalecimiento de los lazos culturales, económicos y sociales.












