El dólar mantiene una tendencia bajista consolidada desde noviembre de 2024, cuando alcanzó los $4.409, influenciado por la elección de Donald Trump en Estados Unidos y la expectativa de una divisa más débil para mejorar la competitividad comercial. Este escenario, sumado al reciente alto el fuego de 10 días entre Israel y Líbano, ha reducido la aversión al riesgo global y favorecido la apreciación de las monedas emergentes.
Desde el 28 de febrero, las monedas emergentes han experimentado un impulso adicional gracias al aumento de los precios del petróleo, beneficiando especialmente a los países productores como Colombia. Este fenómeno se explica, en parte, por el atractivo del carry trade , que se basa en la diferencia de tasas de interés entre las economías emergentes y las desarrolladas. Las economías emergentes ofrecen tasas de interés más elevadas, atrayendo inversiones extranjeras que buscan mayores rendimientos.
El peso colombiano ha sido la moneda emergente con mejor desempeño frente al dólar en el último año, con una apreciación del 19,78%, alcanzando un valor de $3.593, nivel no visto desde 2021. Este resultado supera a otras divisas relevantes como el forínt húngaro (17,40%) y el real brasileño (16,50%). El rand sudafricano (15,98%) y el peso mexicano (14,34%) también han mostrado un desempeño positivo, evidenciando una tendencia general de recuperación en los mercados emergentes, con Colombia a la cabeza.
Otras monedas como el ringgit malayo (11,56%), el peso chileno (10,32%) y el sol peruano (8,28%) han registrado avances más moderados, mientras que el renminbi chino (7,06%) y el zloty polaco (5,15%) han experimentado una apreciación más limitada. En el extremo opuesto, el baht tailandés (3,77%), el dólar taiwanés (3,01%) y el lei rumano (1,38%) han mostrado una revalorización más discreta.
El desempeño diferenciado de las monedas emergentes refleja la influencia de factores específicos de cada economía, como los términos de intercambio, los flujos de capital y los ingresos externos. Sin embargo, el fortalecimiento generalizado frente al dólar desde 2021 sugiere un cambio en el panorama económico global.
En contraste, algunas monedas han perdido terreno, como el peso argentino (-16,38%), la lira turca (-15,29%) y la rupia india (-8,12%).
Andrés Langebaek, economista y exvicepresidente de Anif, destaca que la fortaleza del peso colombiano se debe a factores externos que han impulsado los ingresos del país. El aumento de los precios del petróleo, que pasaron de US$65 a US$90 por barril tras las tensiones entre Estados Unidos e Irán, ha sido un factor clave, ya que Colombia es un importante productor de petróleo. No todos los países son productores de petróleo, la mayor parte son consumidores y se ven perjudicados por el alza en los precios , explica Langebaek.
Además del petróleo, Colombia ha experimentado un crecimiento significativo en los ingresos por remesas y turismo. Las remesas alcanzaron los US$12.708 millones en 2023, frente a los US$11.468 millones en 2022, un aumento de más de US$1.000 millones. Los ingresos por turismo también aumentaron de US$8.699 millones a US$9.427 millones.
Mauricio Acevedo, estratega de divisas y derivados de Corficolombiana, señala que el atractivo del carry trade es un factor fundamental en el fortalecimiento de las monedas emergentes. La diferencia de tasas de interés entre las economías emergentes y las desarrolladas, como Suiza (tasas cercanas a 0%) y Japón (0,75% efectivo anual), frente a Colombia (11,25%), atrae inversiones extranjeras. Esta dinámica, combinada con condiciones de relativa estabilidad en la región, ha impulsado los flujos de capital hacia América Latina.
En resumen, la combinación de factores externos favorables, como el aumento de los precios del petróleo, el crecimiento de las remesas y el turismo, y el atractivo del carry trade , ha impulsado la revalorización del peso colombiano y de otras monedas emergentes frente al dólar. Este escenario sugiere una mayor confianza en las economías emergentes y una posible reconfiguración del panorama económico global.












