Renato Cisneros, autor de La distancia que nos separa , reflexiona sobre la literatura, la política peruana y la necesidad de mantener el equilibrio en un mundo polarizado, en una entrevista exclusiva.
Madrid El escritor peruano Renato Cisneros, figura clave de la literatura latinoamericana contemporánea, aborda en una reciente entrevista los desafíos de la creación literaria en un contexto de creciente polarización y cultura de la cancelación . Cisneros, conocido por su novela La distancia que nos separa (2015), una conmovedora carta a su padre, el controvertido militar y político peruano apodado El Gaucho Cisneros , se muestra preocupado por la erosión del debate público y la dificultad de mantener posiciones matizadas en el actual clima social.
La conversación, realizada por LA NACION, revela a un autor comprometido con la búsqueda de la verdad y la complejidad, incluso cuando esto implica confrontar el pasado familiar y las tensiones políticas de su país. Soy un convencido de que hay que tratar de mantenerse en el centro para resguardar el equilibrio; hoy el centro está visto como un sinónimo de tibieza, de cobardía, de parálisis , afirma Cisneros, subrayando la importancia de resistir las presiones de los extremos ideológicos.
Su novela más célebre, La distancia que nos separa , es un ejemplo de esta búsqueda de la mesura y la comprensión. Cisneros se propuso desentrañar la figura de su padre, un hombre cercano a la cúpula del Proceso argentino, desde una perspectiva crítica pero no simplista. La obra, finalista de la II Bienal de Novela Vargas Llosa y el premio English PEN Award, explora la complejidad de las relaciones familiares y las sombras del pasado político.
La entrevista también aborda la reciente participación de Cisneros en la Fundación Saramago, en Lisboa, donde conversó con Pilar del Río sobre la amistad entre José Saramago y Mario Vargas Llosa, a pesar de sus profundas diferencias ideológicas. Este encuentro, según el autor, es un recordatorio de la importancia del diálogo y la tolerancia en tiempos de polarización. Me interesó mucho ese encuentro con Pilar del Río, no sólo por la posibilidad de compartir un rato con ella, sino también por la posibilidad de acercar a dos hombres que, habiendo pensado distinto, nunca dejaron de reivindicar su amistad , explica Cisneros.
El autor lamenta que el espacio de la literatura también se vea afectado por la cultura de la cancelación , admitiendo haber perdido lectores por expresar sus opiniones sobre asuntos políticos, especialmente en relación con la situación en Perú. Sin embargo, se mantiene firme en su compromiso con la honestidad intelectual y la libertad de expresión. No podría comportarme de otra manera , afirma.
En cuanto a la política peruana, Cisneros se muestra pesimista ante la fragmentación social y la falta de liderazgo. Tras el reciente balotaje, expresa su preocupación por la pugna por el control del poder y la necesidad de contrapesos en el Congreso de la República. Mi sensación es que la sociedad peruana está muy herida, muy fragmentada , señala.
La entrevista también incluye una reflexión sobre la pregunta recurrente sobre el momento en que se jodió el Perú , una referencia a la famosa novela de Vargas Llosa, Conversación en la Catedral . Cisneros responde que el Perú nació jodido , marcado por la discriminación, el racismo y la fragmentación. Creo que el Perú nació de una herida fratricida , afirma.
Finalmente, Cisneros aborda el tema del auge de la derecha en América Latina y la responsabilidad de las izquierdas en el poder. Reconoce que las izquierdas han cometido errores y contradicciones, lo que ha contribuido al viraje político en la región. Sin embargo, reitera su convicción de que es necesario mantener el equilibrio y resistir las tentaciones de la radicalización.
El autor también comparte detalles sobre su proceso creativo y su relación con su padre. Revela que la escritura de La distancia que nos separa fue un viaje de descubrimiento y confrontación, que le permitió comprender mejor la figura paterna y su papel en la historia del Perú. Menciona el recuerdo de una portada de la revista Caretas donde su padre aparecía con una metralleta, expresando su deseo de ir a Malvinas, y su reconstrucción de la relación paterna con los militares argentinos que iniciaron la dictadura.
Cisneros también reflexiona sobre la educación y la autoridad, destacando el modelo autoritario de su padre y su propio intento de evitar esa distancia emocional con sus hijas. Reconoce que, a pesar de sus esfuerzos, algunas características se heredan y se transmiten.
En un tono más íntimo, Cisneros revela las virtudes que aprecia en su padre, como su integridad y su apego a sus principios. Comparte un recuerdo entrañable de su infancia, cuando su padre le peinaba el cabello, y reflexiona sobre el simbolismo de este gesto como una forma de poner orden en la vida de un hijo.
La entrevista con Renato Cisneros ofrece una visión profunda y matizada de la literatura, la política y la condición humana, en un momento de grandes desafíos y transformaciones. Su llamado a la mesura, el diálogo y la búsqueda del equilibrio es un mensaje urgente y necesario en un mundo cada vez más polarizado. El autor, exponente de la mejor literatura peruana, participará en la Feria Internacional del Libro de Madrid el próximo sábado 25, a las 17, en el Pabellón Perú, y el viernes 24, a las 19, como orador principal en el homenaje a Alfredo Bryce Echenique.









