La provincia de Almería ha cerrado el año 2025 con un balance de seguridad vial preocupante, registrando un aumento del 8,82 por ciento en el número de víctimas mortales en accidentes de tráfico. Un total de 37 personas perdieron la vida en las carreteras almerienses, superando las 34 fallecidas del año anterior, según los datos presentados este viernes en la Comisión Provincial de Seguridad Vial.
La comisión, un foro clave para la planificación de estrategias de movilidad a nivel provincial, estuvo presidida por el subdelegado del Gobierno en Almería, José María Martín, y contó con la participación del jefe de la DGT en la provincia, José María Méndez, así como representantes de la Diputación de Almería, la Junta de Andalucía, ayuntamientos y efectivos de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil y cuerpos de Policía Local.
A pesar de una ligera disminución en el número total de siniestros con víctimas 668 en 2025 frente a 684 en 2024 la letalidad en las carreteras interurbanas ha sido el principal factor que ha contribuido al aumento de la mortalidad. En estas vías, se registraron 25 accidentes mortales que se cobraron la vida de 29 personas, seis más que en el año precedente. Por el contrario, los entornos urbanos de la provincia mostraron una mejora, reduciendo el número de víctimas mortales a ocho, en comparación con las once del año 2024. Este contraste pone de manifiesto que, si bien las ciudades y núcleos poblacionales han logrado mejorar sus registros de seguridad, el peligro se ha concentrado de manera alarmante en las carreteras fuera de las zonas urbanas.
La situación de los usuarios vulnerables es otro de los aspectos que ha generado mayor inquietud entre los responsables de seguridad vial. Durante el año 2025, un total de 14 personas pertenecientes a este colectivo perdieron la vida en la provincia: siete peatones, cinco motoristas y dos usuarios de vehículos de movilidad personal (patinetes eléctricos). Este dato evidencia la creciente presencia de nuevos usuarios en el tráfico almeriense y la necesidad de un enfoque integral que combine la responsabilidad ciudadana, una regulación más estricta y campañas de concienciación permanentes para proteger a aquellos que están más expuestos al riesgo.
El subdelegado del Gobierno, José María Martín, agradeció la labor de todos los agentes y administraciones involucradas en la seguridad vial, destacando que la comisión sirve como plataforma para definir las prioridades y objetivos de los próximos meses con el fin de revertir esta tendencia negativa.
Por su parte, el jefe provincial de Tráfico, José María Méndez, enfatizó la importancia de esta reunión de coordinación para construir estrategias comunes que permitan avanzar hacia la reducción drástica de la siniestralidad. Entre las medidas propuestas, se destaca la necesidad de reforzar la vigilancia en las carreteras convencionales, proteger con mayor eficacia a los usuarios vulnerables y aumentar la seguridad durante la conducción nocturna. Méndez recordó que es fundamental actuar contra los comportamientos de riesgo al volante, señalando que la distracción, el exceso de velocidad y el consumo de alcohol o drogas siguen siendo los tres factores principales que desencadenan las tragedias en las carreteras de Almería.
La comisión también analizó otros datos relevantes que ilustran la magnitud del desafío que enfrenta la provincia en materia de movilidad. El parque móvil de Almería continúa creciendo, con un censo actual de 612.408 vehículos y un total de 444.232 conductores con permiso de conducir. Además, durante el pasado año se tramitaron 13.316 nuevas matriculaciones, lo que incrementa la densidad del tráfico y exige a las administraciones extremar las precauciones para evitar que el aumento del volumen de desplazamientos se traduzca en una mayor pérdida de vidas humanas.
La preocupación por la seguridad vial en Almería se centra ahora en la implementación de medidas efectivas que permitan revertir la tendencia al alza en la mortalidad. La colaboración entre las diferentes administraciones y la concienciación ciudadana se presentan como elementos clave para lograr un cambio significativo en la seguridad de las carreteras almerienses. Las autoridades han reiterado su compromiso de trabajar incansablemente para proteger la vida de todos los usuarios de la vía pública y garantizar que las carreteras de Almería sean un espacio seguro para todos. La vigilancia reforzada, la mejora de la infraestructura vial y la educación en seguridad vial son algunas de las herramientas que se utilizarán para alcanzar este objetivo.











