El 90% de niños y jóvenes de las zonas rurales de Arequipa están emigrando hacia las ciudades, lo que está provocando un preocupante despoblamiento de las comunidades campesinas y una disminución en el número de agricultores y ganaderos en la región. Así lo advirtió Roger Alanoca, subgerente de Comunidades Campesinas de Arequipa, alertando sobre las consecuencias económicas y sociales de esta tendencia.
Según datos de la subgerencia, de las 109 comunidades campesinas que existen en la región, 56 se encuentran actualmente en proceso de despoblamiento, con una concentración significativa en las provincias de Caylloma y Arequipa. Esta situación pone en riesgo la sostenibilidad de la producción agrícola y el desarrollo rural de la región, tradicionalmente conocida por sus productos de alta calidad y su rica tradición campesina.
Alanoca expresó su preocupación por la falta de jóvenes en las comunidades, señalando que a veces en la ciudad no sentimos la importancia de tener a los comuneros en el campo . El funcionario ejemplificó con el valle del Colca, un importante centro de producción agrícola, advirtiendo que si este valle dejara de producir, los precios de los productos del campo se encarecerían significativamente, afectando a los consumidores.
La principal causa de esta migración, según Alanoca, es la falta de oportunidades en las comunidades rurales. Los jóvenes buscan mejores condiciones de vida en las ciudades, donde perciben mayores posibilidades de acceso a educación, empleo y servicios básicos. A pesar de que existen programas estatales destinados a fomentar el emprendimiento y generar alternativas económicas en las zonas rurales, estos no llegan de manera oportuna ni son suficientes para retener a la población juvenil.
La situación se agrava aún más por el fenómeno de la población flotante, donde muchos comuneros residen en la ciudad y solo regresan a sus comunidades para participar en asambleas o eventos importantes. Alanoca lamentó que este fenómeno sea un indicativo del proceso de desaparición de las comunidades y de los productos que se cultivan en ellas. Estamos en proceso de desaparecer comunidades y también los productos que se producen , afirmó.
Ante este panorama, la Gerencia Regional de Desarrollo e Inclusión Social ha anunciado la realización del Primer Festival Sociocultural de Comunidades Campesinas, que se llevará a cabo los días 25 y 26 de abril en el parque Los Ccoritos, en el distrito de José Luis Bustamante y Rivero. El evento contará con la participación de más de 120 productores y ofrecerá una amplia variedad de productos agrícolas, como maíz, papa, habas, olluco y frutas.
Si bien el festival representa una iniciativa positiva para promover los productos de las comunidades campesinas y visibilizar su trabajo, Alanoca enfatizó que se necesitan medidas más urgentes y efectivas para revertir la tendencia del despoblamiento rural. Es fundamental, según el subgerente, implementar políticas públicas que generen oportunidades económicas en las comunidades, mejoren la infraestructura y los servicios básicos, y promuevan la participación de los jóvenes en el desarrollo de sus territorios.
La pérdida de población joven en las comunidades campesinas no solo afecta la producción agrícola, sino que también pone en riesgo la transmisión de conocimientos ancestrales, la preservación de la cultura rural y la identidad de la región. La agricultura familiar, que desempeña un papel crucial en la seguridad alimentaria y la economía local, se ve amenazada por la falta de mano de obra y la pérdida de interés de las nuevas generaciones por el trabajo en el campo.
El éxodo rural en Arequipa es un reflejo de un problema nacional que afecta a muchas regiones del país. La brecha entre el campo y la ciudad, la falta de oportunidades en las zonas rurales y la concentración de recursos en los centros urbanos son factores que contribuyen a esta tendencia. Para revertir esta situación, es necesario un enfoque integral que involucre a los gobiernos, las organizaciones sociales y el sector privado, con el objetivo de promover un desarrollo rural sostenible e inclusivo.
El festival sociocultural, aunque importante, es solo un primer paso. Se requiere una inversión significativa en infraestructura rural, acceso a tecnología, capacitación para los jóvenes y apoyo a los emprendimientos locales. Además, es fundamental fortalecer la identidad cultural de las comunidades campesinas y promover el valor del trabajo en el campo. De no tomarse medidas urgentes, Arequipa podría perder una parte importante de su patrimonio cultural y su capacidad productiva, comprometiendo el futuro de sus comunidades rurales y el desarrollo sostenible de la región.











