La inflación española ha experimentado un descenso en enero, situándose en el 2,4%, según los datos preliminares publicados este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Esta cifra representa una disminución de cinco décimas con respecto a la tasa registrada el mes anterior y marca el nivel más bajo del Índice de Precios de Consumo (IPC) desde junio del año pasado. La moderación en los precios de los carburantes y la evolución del coste de la electricidad son los principales factores que explican esta tendencia a la baja.
El INE detalla que, a pesar de un aumento en el precio de la electricidad en enero de 2026, este incremento ha sido menos pronunciado que el observado en 2025. En contraste, los precios de la gasolina, el diésel y los lubricantes han disminuido, revirtiendo la tendencia alcista registrada el año anterior.
Esta desaceleración de la inflación interanual, que alcanzó su punto máximo en octubre con un 3,1%, continúa por tercer mes consecutivo. El Ministerio de Economía ha acogido favorablemente esta evolución, considerándola un indicio del buen comportamiento de la inflación y su progresivo acercamiento al objetivo del 2% fijado por el Banco Central Europeo (BCE). Desde el Ministerio, liderado por Carlos Cuerpo, se destaca que este alivio en los precios, en comparación con los intensos incrementos de años anteriores, permite a las familias seguir ganando poder adquisitivo .
La inflación subyacente, que excluye los productos energéticos y los alimentos no elaborados debido a su volatilidad, se sitúa en un 2,6% anual. Paralelamente, el Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA), utilizado para comparar la inflación en España con la de otros países de la Unión Europea, también ha experimentado un descenso. La tasa anual estimada para enero se sitúa en el 2,5%, lo que supone una reducción de cinco décimas con respecto al mes anterior. El IPCA subyacente muestra una variación anual estimada del 2,8%.
En términos mensuales, los precios de consumo han disminuido un 0,4% en comparación con diciembre, mientras que la variación mensual estimada del IPCA alcanza el -0,7%. Esta reducción en los precios mensuales suele estar asociada a factores estacionales o a ajustes propios del inicio de año.
Junto con la publicación de los datos de enero, el INE ha implementado su nueva base 2025 del IPC. Esta actualización implica una serie de cambios significativos, incluyendo una nueva clasificación internacional de productos, una revisión de la cesta de la compra y un ajuste de las ponderaciones. Esta modificación responde a las exigencias europeas, adelantando su aplicación un año y ampliando el número de grupos en el IPC de doce a trece, con la incorporación de nuevas subclases y modificaciones en el contenido de cuatro grupos principales.
La cesta de la compra ha sido actualizada para reflejar los hábitos de consumo actuales, incorporando productos como aguacates y arándanos, y eliminando aquellos que ya no son representativos. El número de referencias incluidas en la cesta ha aumentado de 462 a 487. Además, el INE ha reajustado las ponderaciones basándose en datos de la Contabilidad Nacional y encuestas de hogares, con el objetivo de reflejar de forma más precisa los cambios en el consumo y la economía. Estas mejoras buscan garantizar que el IPC refleje de manera más precisa la realidad económica y los cambios en los patrones de consumo de los hogares españoles. La actualización de la base del IPC es un proceso regular que busca mantener la relevancia y la precisión del indicador en la medición de la inflación.












