El Instituto Nacional de Inclusión Social Adolescente (Inisa) reveló los resultados de su censo 2025, destacando un significativo rezago educativo entre la población que atiende. Los datos revelan que el 85% de los adolescentes no había finalizado el ciclo básico al momento de ingresar al sistema, lo que ha motivado al organismo a diseñar planes educativos individualizados para abordar esta problemática.
El presidente de Inisa, Jaime Saavedra, anunció la implementación de hojas de ruta pedagógicas específicas para cada adolescente, basadas en un diagnóstico individualizado de su nivel de aprendizaje. Esta iniciativa se llevará a cabo en articulación con la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) y el Instituto Nacional de Evaluación Educativa (Ineed), buscando una respuesta coordinada y efectiva a las necesidades educativas de cada joven.
El objetivo es que los adolescentes egresen con herramientas reales para construir un proyecto de vida y no vuelvan al sistema , afirmó Saavedra, subrayando la importancia de brindar oportunidades concretas para que los jóvenes puedan insertarse en la sociedad de manera positiva y sostenible.
El censo, realizado entre el 27 de octubre y el 21 de noviembre de 2025, alcanzó al 78% de los adolescentes bajo la atención de Inisa. El estudio proporciona evidencia clave sobre los desafíos estructurales y emergentes del sistema, analizando dimensiones cruciales como el tiempo de permanencia en el instituto, el acceso a la educación, la atención de la salud, las oportunidades laborales, el vínculo con la justicia, las familias y el entorno, así como el clima de convivencia dentro de los centros.
Los datos demuestran que la población de Inisa está compuesta mayoritariamente por varones, representando el 98% del total, con una edad promedio de 17,1 años. En cuanto a su origen geográfico, el 47% de los adolescentes residía en Montevideo antes de su ingreso al sistema, el 17% en Canelones y el 36% restante en otros departamentos del país.
Además de las hojas de ruta pedagógicas, Inisa impulsa una batería de medidas orientadas a fortalecer las trayectorias educativas de los adolescentes. Entre estas acciones se destaca el proyecto Cosechando Esperanzas, un convenio con el Ministerio de Defensa Nacional (MDN) para brindar oportunidades de formación y capacitación, y la capacitación en herrería y soldadura en convenio con la Unión Nacional de Trabajadores del Metal y Ramas Afines (Untmra). Asimismo, se ofrece un programa de capacitaciones que alcanzará a 270 adolescentes al finalizar el año.
La participación en actividades educativas, laborales y deportivas es notablemente alta, con una respuesta favorable en el 90% de los casos, lo que indica un compromiso significativo por parte de los adolescentes con su propio desarrollo y futuro.
El censo de Inisa 2025 no solo se centra en el ámbito educativo, sino que también aborda otras dimensiones relevantes para la inclusión social de los adolescentes. El estudio analiza el acceso a la atención de la salud, las oportunidades laborales, el vínculo con la justicia, las relaciones familiares y el entorno social, así como el clima de convivencia dentro de los centros de Inisa. Esta visión integral permite comprender las múltiples necesidades y desafíos que enfrentan los adolescentes, y diseñar intervenciones más efectivas y personalizadas.
La implementación de las hojas de ruta pedagógicas, en particular, representa un avance significativo en la estrategia de Inisa para mejorar las trayectorias educativas de los adolescentes. Al adaptar la educación a las necesidades individuales de cada joven, se busca maximizar su potencial de aprendizaje y aumentar sus posibilidades de éxito académico y profesional. La articulación con ANEP e Ineed es fundamental para garantizar la calidad y pertinencia de estas intervenciones, así como para asegurar una transición fluida hacia el sistema educativo formal.
El enfoque integral de Inisa, que combina educación, formación laboral, atención de la salud y apoyo social, se basa en la convicción de que la inclusión social de los adolescentes requiere un abordaje multidimensional. Al brindar oportunidades en diferentes ámbitos, se busca empoderar a los jóvenes para que puedan construir un proyecto de vida propio y superar las barreras que dificultan su desarrollo.
Los resultados del censo 2025 confirman la necesidad de seguir fortaleciendo las políticas y programas de inclusión social para adolescentes, y de invertir en su educación y formación. Al brindarles las herramientas necesarias para construir un futuro mejor, se contribuye a construir una sociedad más justa, equitativa y próspera para todos. La alta tasa de participación en las actividades ofrecidas por Inisa demuestra el interés y el compromiso de los adolescentes con su propio desarrollo, lo que augura resultados positivos en el mediano y largo plazo.












