El gobierno de la provincia argentina de Tierra del Fuego presentó una protesta formal ante la embajada uruguaya en Argentina por la operación de una aeronave militar del Reino Unido entre Montevideo y las Islas Malvinas. La preocupación central radica en que el vuelo, un avión Airbus A400M británico, presuntamente operó con el transponder apagado y sin la autorización correspondiente al sobrevolar espacio aéreo argentino.
Andrés Dachary, secretario de Malvinas, Antártida, Islas del Atlántico Sur y Asuntos Internacionales de la provincia, fue el encargado de comunicar la inquietud del gobierno provincial. Dachary solicitó al embajador uruguayo, Diego Cánepa, información detallada sobre el itinerario del vuelo, las autorizaciones obtenidas y su paradero actual, especialmente tras informes que sugieren que la aeronave regresó al Aeropuerto Internacional de Carrasco en Montevideo.
Ante la gravedad institucional de estos hechos, y frente a la información de que la aeronave habría reingresado al aeropuerto de Carrasco, remitimos una nota formal al embajador de Uruguay en Argentina solicitando información y precisiones sobre su itinerario, autorizaciones y situación actual , declaró Dachary en una comunicación oficial.
La protesta formal de Tierra del Fuego no se limita a la solicitud de información a Uruguay. El gobierno provincial también ha instado a la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) de Argentina a investigar exhaustivamente el incidente. Se busca determinar si existen registros de radar, trazas de vuelo o reportes de tránsito aéreo que confirmen si la aeronave efectivamente cruzó el espacio aéreo argentino sin la debida autorización.
La preocupación argentina se centra en la posible violación de su soberanía y en las implicaciones para la seguridad operacional. La práctica de volar con el transponder apagado es inusual y genera sospechas, ya que dificulta el seguimiento y la identificación de la aeronave por parte de los sistemas de control de tráfico aéreo. Esto podría representar un riesgo para la seguridad de otros vuelos y una potencial vulneración de los protocolos internacionales de aviación.
Dachary enfatizó la importancia de salvaguardar la integridad territorial y la soberanía argentina. La seguridad operacional, la integridad territorial y el pleno respeto de nuestra soberanía no admiten silencio ni pasividad. Desde la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur vamos a impulsar todas las acciones institucionales que correspondan para resguardar los intereses de nuestra provincia y de la República Argentina , afirmó el secretario provincial.
El incidente ha reavivado las tensiones en torno a la disputa de soberanía sobre las Islas Malvinas, un tema sensible en las relaciones entre Argentina y el Reino Unido. Argentina reclama la soberanía sobre las islas, que son administradas por el Reino Unido desde 1833. El gobierno argentino considera que la presencia militar británica en las islas es una violación de su soberanía y ha solicitado repetidamente a la comunidad internacional que medie en la resolución del conflicto.
La falta de transparencia en el vuelo del Airbus A400M británico ha generado interrogantes sobre las intenciones del Reino Unido y su respeto por las normas internacionales. La decisión de operar con el transponder apagado y sin autorización plantea dudas sobre si se trató de una maniobra deliberada para evitar el control argentino o de un error operacional.
El gobierno de Tierra del Fuego ha prometido llevar adelante todas las acciones necesarias para esclarecer los hechos y defender los intereses de la provincia y de la República Argentina. Se espera que la investigación de la ANAC y la respuesta de Uruguay arrojen luz sobre lo sucedido y permitan determinar si se produjo una violación de la soberanía argentina.
Este incidente podría tener repercusiones diplomáticas y afectar las relaciones entre Argentina, Uruguay y el Reino Unido. La comunidad internacional estará atenta a la evolución de la situación y a las medidas que adopten los gobiernos involucrados. La resolución de este conflicto requiere diálogo, transparencia y respeto por el derecho internacional.
La protesta formal de Tierra del Fuego representa un paso firme en la defensa de la soberanía argentina y en la búsqueda de una solución pacífica y justa a la disputa por las Islas Malvinas. El gobierno provincial ha dejado claro que no tolerará acciones que pongan en riesgo la seguridad operacional o que vulneren la integridad territorial del país.
El incidente del vuelo militar británico subraya la importancia de mantener una vigilancia constante sobre el espacio aéreo argentino y de exigir el cumplimiento de las normas internacionales de aviación. La seguridad y la soberanía son valores fundamentales que deben ser protegidos a toda costa.












