El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona continúa en San Isidro, con testimonios clave y acusaciones contundentes. Siete de los ocho imputados por homicidio simple con dolo eventual enfrentan hasta 25 años de prisión. El neurocirujano Leopoldo Luque, uno de los principales acusados, amplió su declaración, insistiendo en su inocencia y cuestionando los informes médicos que lo vinculan al fallecimiento del exfutbolista. Mientras tanto, la fiscalía y los abogados de la familia Maradona presentan pruebas que apuntan a negligencia y falta de atención adecuada en las horas previas a la muerte.
La segunda audiencia del juicio, que se lleva a cabo ante el Tribunal Oral en lo Criminal N 7 de San Isidro, integrado por los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón, se centra en reconstruir las circunstancias de la internación domiciliaria de Maradona y el accionar del equipo médico a cargo de su cuidado. Las audiencias se realizarán los martes y miércoles entre las 10 y las 17 horas.
Luque, en su declaración, intentó desacreditar las conclusiones médicas que sostienen la acusación, poniendo en duda tanto el diagnóstico cardíaco como la reconstrucción de las últimas horas de Maradona. Argumentó que la insuficiencia cardíaca no puede establecerse a partir de una autopsia, calificándola como un diagnóstico clínico y un síndrome complejo . También cuestionó los estudios sobre la miocardiopatía dilatada y el tamaño del corazón, afirmando que el peso registrado, 495 gramos, se encontraba dentro de parámetros normales.
El neurocirujano insistió en que Maradona no tenía tratamiento para patologías cardíacas. Diego no recibía medicación por la miocardiopatía dilatada ni por la insuficiencia cardíaca. A partir de 2007 no recibió ningún medicamento cardíaco , señaló. Además, puso en duda la cronología de la muerte, argumentando que el edema pulmonar puede generarse en minutos y no necesariamente en un proceso prolongado. En un momento impactante, llegó a afirmar: Reanimaron un cadáver .
Sin embargo, las declaraciones de Luque fueron recibidas con escepticismo por la acusación. Fernando Burlando, abogado de Dalma y Gianinna Maradona, calificó las declaraciones de Luque como brillantes para la acusación, cuestionando su accionar para evitar la muerte de Maradona y describiéndolo como un mentiroso profesional .
Burlando también expuso pruebas que revelan contradicciones en el comportamiento de Luque, mostrando mensajes en los que le aseguraba a Gianinna que visitaría a su padre todos los días , mientras que en privado escribía: No voy ni en p... todos los días . Incluso, días después, admitía: No quiero hablar más del Diego. Estoy cansado .
Durante el juicio, se reprodujeron audios y chats que muestran el deterioro de la salud de Maradona en los días previos a su muerte. En uno de los mensajes, el kinesiólogo Nicolás Taffarel advirtió que Maradona estaba muy hinchado y totalmente edematizado , y que no quería recibir atención. También se plantearon cuestionamientos sobre el seguimiento médico, con mensajes que instaban a realizar visitas diarias, aunque fueran breves.
La fiscalía, representada por Patricio Ferrari, fue contundente al describir el proceso de deterioro que sufrió Maradona sin recibir la atención adecuada. Ferrari afirmó que Maradona empezó a morir 12 horas antes de su fallecimiento, señalando que existieron señales claras de alerta que fueron ignoradas por el equipo médico. Existieron múltiples alarmas, pero decidieron no escucharlas , señaló, agregando que durante ese período no hicieron nada para evitar que Maradona muriera .
El fiscal también criticó las condiciones de la internación domiciliaria, calificándola de deficiente y señalando que no se trataba de un sanatorio en la casa . Describió al equipo de acusados como un grupo de improvisados y anticipó que durante el debate se expondrán pruebas clave, entre ellas conversaciones telefónicas que permitirán reconstruir lo ocurrido. Ferrari sentenció: Diego gritaba, se ahogaba y hubo una indiferencia criminal .
La defensa de Agustina Cosachov, la psiquiatra imputada, argumentó que el responsable de la salud de Maradona era el propio exfutbolista, desvinculándola de cualquier negligencia. Roberto Rallín, abogado de Luque, afirmó que si Diego estuviera vivo, diría que no condenaran a Luque , describiéndolo como un buen hombre .
El abogado Francisco Oneto, también defensor de Luque, solicitó la transmisión en vivo del debate, argumentando que se busca asegurar la transparencia del proceso. Sin embargo, los jueces rechazaron el pedido, considerando que excedía los límites necesarios para garantizar la publicidad del juicio.
El juicio continúa con la presentación de testimonios y pruebas, en un intento por esclarecer las circunstancias de la muerte de Diego Armando Maradona y determinar si hubo negligencia o mala praxis por parte del equipo médico a cargo de su cuidado. La familia Maradona, representada por Burlando, confía en que se hará justicia y que los responsables serán condenados. La comunidad futbolística y los fanáticos de Maradona esperan ansiosamente el veredicto final en este caso que ha conmocionado al mundo.











