La Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini, dependiente de la Universidad de Buenos Aires (UBA), denunció la aparición de una pintada con amenazas de tiroteo en sus instalaciones, sumándose a una ola de incidentes similares que afecta a al menos 12 escuelas en diferentes provincias del país. El hecho ha generado una fuerte preocupación en las autoridades educativas porteñas, especialmente considerando el reciente asesinato de un estudiante en un colegio de San Cristóbal, Santa Fe, ocurrido hace menos de un mes.
La institución educativa informó, a través de un comunicado oficial, que el grafiti constituye un contenido que promueve discursos de odio, discriminación y amenazas . La imagen de la pintada, que circuló rápidamente en redes sociales, muestra la consigna: Viernes 16 los vamos a matar, tiroteo CECAP en serio , escrita con tinta negra sobre una pared con un hueco. Si bien el comunicado no especifica la ubicación exacta dentro del colegio, la amenaza ha puesto en alerta a toda la comunidad educativa.
Este incidente no es aislado. Se han documentado casos similares en colegios de la Ciudad de Buenos Aires, la provincia de Buenos Aires, Córdoba, Tucumán, Mendoza, Chubut y Neuquén. Todas las amenazas comparten características comunes: una fecha específica anunciando un supuesto tiroteo y una advertencia a los alumnos para que no asistan a clases.
Ante esta situación, el ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, aseguró que las autoridades están trabajando en conjunto con las carteras de Educación y la Policía, en coordinación con el Poder Judicial, para identificar a los responsables y garantizar que enfrenten las consecuencias legales correspondientes. No vamos a relativizar este tipo de situaciones , enfatizó el ministro.
Desde el Ministerio de Seguridad y el Ministerio de Educación se ha reiterado que estas amenazas no deben ser consideradas como simples travesuras juveniles, sino como delitos graves que deben ser tratados con la máxima seriedad.
Las autoridades del Carlos Pellegrini expresaron su absoluto y categórico rechazo a las manifestaciones, destacando que atentan contra los valores de respeto, diversidad e inclusión que son fundamentales para la institución. En el comunicado, se informó que se han tomado medidas de prevención para minimizar los conflictos y se han implementado talleres y espacios de trabajo con los estudiantes desde el equipo de las tutorías .
Además, la escuela continuará trabajando en la promoción de la convivencia y el ejercicio de la ciudadanía, reforzando contenidos de prevención de violencia y bullying, y creando espacios de escucha activa para que los estudiantes puedan expresar sus inquietudes en un entorno seguro. Las pintadas amenazantes ya fueron documentadas y removidas.
Las amenazas registradas en las últimas semanas han requerido la intervención de la Justicia para determinar si se trata de advertencias reales o de falsas alarmas. Hasta el momento, las investigaciones apuntan a que se trata de un reto viral acordado por jóvenes a través de redes sociales. No obstante, la Justicia ha llevado a cabo allanamientos en los domicilios de varios alumnos para identificar a los autores de las amenazas.
Ante la proliferación de leyendas amenazantes en los baños de los colegios, el Ministerio de Educación activó el Protocolo de Actuación para la protección y resguardo ante situaciones de vulneración de derechos de niñas, niños y adolescentes. Se realizó la denuncia policial correspondiente y se notificó al Consejo de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes de la Ciudad y al Ministerio Público Tutelar.
Las autoridades educativas han informado a las familias sobre la situación y les han solicitado que conversen con sus hijos e hijas sobre la importancia de comunicar de manera inmediata cualquier información o comentario que pudiera estar relacionado con las amenazas. Se busca fomentar la comunicación abierta y la colaboración entre la escuela, los padres y los alumnos para prevenir y abordar este tipo de situaciones.
La situación plantea un desafío importante para las autoridades educativas y de seguridad, que deben garantizar la seguridad de los estudiantes y prevenir la propagación de este tipo de amenazas. La investigación continúa en curso para identificar a los responsables y determinar el alcance de este fenómeno. La preocupación es alta, y se espera que se tomen medidas adicionales para proteger a la comunidad educativa y evitar que este tipo de incidentes se repitan.












