Residentes de la calle Manuel María Valencia, en el sector La Factoría de San Cristóbal, denuncian más de 15 días sin suministro de agua potable, una situación que ha generado malestar e incertidumbre en la comunidad. La falta del líquido vital ha obligado a los habitantes a incurrir en gastos adicionales para adquirir agua embotellada, galones y tanques, impactando negativamente su economía familiar.
Teresa Tineo, una de las afectadas, expresó su preocupación por el impacto en la educación de los niños: Los niños no están yendo a la escuela porque no tienen agua para bañarse . Esta declaración refleja la gravedad de la situación, que trasciende la simple incomodidad y afecta directamente el desarrollo y bienestar de los más jóvenes.
Los comunitarios han realizado múltiples reclamos al Instituto Nacional de Agua Potable y Alcantarillado (Inapa), sin obtener una respuesta satisfactoria. Esta falta de atención por parte de las autoridades ha incrementado la frustración y desesperación entre los residentes, quienes se sienten abandonados ante la carencia de un servicio básico esencial.
La comunidad, ubicada en las inmediaciones de la autopista 6 de Noviembre, ha solicitado la intervención de las autoridades a través del envío de camiones cisterna para paliar la emergencia. Sin embargo, según denuncian, sus solicitudes han sido rechazadas con el argumento de que el sector no cuenta con las cisternas necesarias para almacenar el agua. Esta negativa ha sido percibida como un obstáculo adicional y una falta de voluntad para solucionar el problema.
Ante la falta de soluciones y la creciente desesperación, los residentes advierten que, de no recibir una respuesta favorable en un plazo breve, se verán obligados a tomar medidas más drásticas, incluyendo el cierre de la autopista 6 de Noviembre en ambas direcciones. Esta advertencia representa una escalada en la protesta y un llamado de atención urgente a las autoridades competentes.
La situación en La Factoría pone de manifiesto la vulnerabilidad de las comunidades ante la interrupción del suministro de agua potable y la necesidad de garantizar el acceso a este derecho fundamental. La falta de respuesta por parte de Inapa y la negativa a proporcionar soluciones temporales, como el envío de camiones cisterna, evidencian una posible falta de planificación y coordinación en la gestión de los recursos hídricos.
La comunidad espera que las autoridades tomen cartas en el asunto y prioricen la solución de este problema, que afecta la calidad de vida de cientos de familias. La provisión de agua potable es un derecho humano básico y su interrupción prolongada puede tener consecuencias graves para la salud, la higiene y el bienestar general de la población.
La advertencia de cerrar la autopista 6 de Noviembre, aunque extrema, refleja la desesperación de los residentes y su determinación para hacer oír su voz. Las autoridades deben actuar con prontitud y responsabilidad para evitar que la situación se agrave y se produzcan mayores conflictos. La solución a este problema requiere una respuesta integral y coordinada, que involucre a Inapa, las autoridades locales y la comunidad afectada.
Es fundamental que se investiguen las causas de la interrupción del suministro de agua potable y se implementen medidas preventivas para evitar que situaciones similares se repitan en el futuro. La inversión en infraestructura hídrica, la gestión eficiente de los recursos y la atención a las necesidades de las comunidades son elementos clave para garantizar el acceso universal al agua potable y mejorar la calidad de vida de la población dominicana.
La comunidad de La Factoría espera una respuesta inmediata y efectiva por parte de las autoridades, que demuestre su compromiso con el bienestar de sus ciudadanos y el respeto a sus derechos fundamentales. La sed de justicia y la necesidad de agua potable son demandas legítimas que no pueden ser ignoradas.











