La Universidad del Estado de Colorado (CSU) y la empresa EuroTempest Ltd. han publicado sus pronósticos estacionales para la temporada de ciclones tropicales de 2026, anticipando una actividad ligeramente inferior al promedio. Estos pronósticos, emitidos en abril, se basan en el análisis de condiciones climáticas de fondo que influyen en la formación y desarrollo de ciclones, excluyendo depresiones tropicales y ciclones subtropicales debido a su naturaleza y factores de influencia distintos.
Los expertos de la CSU, liderados por el Dr. Philip Klotzbach, predicen la formación de 13 tormentas nombradas, por debajo del promedio histórico de 14. Además, estiman la formación de 6 huracanes, con un tercio de ellos alcanzando la categoría 3 o superior en la escala Saffir-Simpson, también por debajo de los promedios de siete huracanes y tres de gran intensidad.
Por su parte, EuroTempest Ltd., a través de su servicio Tropical Storm Risk, inicialmente preveía una temporada cercana al comportamiento climatológico promedio, basado en datos de 1991-2010. Sin embargo, sus perspectivas más recientes convergen con un escenario de actividad inferior a la normal, proyectando solo 5 huracanes intensos y 12 tormentas tropicales.
El principal factor que impulsa estas predicciones de menor actividad es la transición del evento El Niño-Oscilación del Sur (ENOS), comúnmente conocido como "El Niño", de una fase fría a una fase cálida. Una fase fría de El Niño generalmente favorece la formación y el desarrollo de ciclones tropicales, mientras que una fase cálida tiende a inhibirlos. Se espera que la fase cálida de El Niño, de intensidad moderada, esté presente durante el pico de la temporada ciclónica.
Aunque la influencia de El Niño no es determinante en cada temporada, sí es un factor dominante que probablemente influirá en otras perspectivas que se emitirán en los próximos meses. Los expertos reconocen que, si bien El Niño es un indicador importante, otros factores también pueden desempeñar un papel en la actividad ciclónica.
Es importante destacar que estos pronósticos se basan en modelos climáticos y análisis estadísticos, y están sujetos a incertidumbre. La predicción precisa de la actividad ciclónica es un desafío complejo debido a la naturaleza caótica de la atmósfera y la interacción de múltiples factores.
La CSU ha sido pionera en la emisión de pronósticos estacionales de ciclones tropicales y goza de una sólida reputación en el campo. Sus predicciones son ampliamente seguidas por gobiernos, agencias de gestión de emergencias y la industria de seguros en la región.
La empresa EuroTempest Ltd., con su servicio Tropical Storm Risk, también es reconocida internacionalmente por sus perspectivas climáticas y meteorológicas. Sus pronósticos son utilizados por diversas organizaciones para la planificación y la toma de decisiones.
En Cuba, también se elabora una perspectiva similar desde hace cerca de tres décadas, la cual se suele dar a conocer durante el mes de mayo. Esta perspectiva cubana complementa los pronósticos internacionales y proporciona información valiosa para la preparación y mitigación de los impactos de los ciclones tropicales en la isla.
Los pronósticos de la CSU y EuroTempest Ltd. sugieren que la temporada de ciclones tropicales de 2026 podría ser menos activa de lo normal, con menos tormentas nombradas, huracanes y huracanes de gran intensidad. Sin embargo, es crucial recordar que incluso una temporada por debajo del promedio puede generar eventos significativos que causen daños y pérdidas.
Las autoridades y la población deben mantenerse informadas sobre las últimas actualizaciones de los pronósticos y prepararse adecuadamente para enfrentar los posibles impactos de los ciclones tropicales. Esto incluye la elaboración de planes de emergencia, la protección de viviendas y propiedades, y la concienciación sobre los riesgos asociados con estos fenómenos meteorológicos.
La temporada de ciclones tropicales en el Atlántico generalmente se extiende desde el 1 de junio hasta el 30 de noviembre, con un pico de actividad entre mediados de agosto y finales de octubre. Es fundamental estar atentos a las alertas y advertencias emitidas por las autoridades meteorológicas y seguir las recomendaciones de seguridad para proteger la vida y los bienes.
La información proporcionada por la CSU y EuroTempest Ltd. es una herramienta valiosa para la planificación y la preparación ante la temporada de ciclones tropicales. Sin embargo, es importante recordar que los pronósticos son solo estimaciones y que la naturaleza impredecible de estos fenómenos requiere una vigilancia constante y una respuesta proactiva.
La comunidad científica continúa investigando y mejorando los modelos de predicción de ciclones tropicales para aumentar la precisión de los pronósticos y reducir los riesgos asociados con estos eventos meteorológicos. La colaboración internacional y el intercambio de información son esenciales para avanzar en este campo y proteger a las poblaciones vulnerables.












