El sistema hospitalario de Medellín y Antioquia se encuentra en una crisis sin precedentes, superando el 120% de ocupación en sus servicios de urgencias y dejando a decenas de pacientes a la espera de atención en condiciones inhumanas. La situación ha llevado a que personas se vean obligadas a pasar noches en sillas, pasillos e incluso en el suelo, protegidas con cartones, mientras luchan por acceder a los exámenes y tratamientos que necesitan.
El caso de Juliana Roldán, cuya padre sufrió un accidente isquémico el 10 de abril, es un ejemplo de las dificultades que enfrentan los pacientes. A pesar de haber recibido atención inicial en un servicio particular, ahora se encuentra en la espera de la Nueva EPS, su entidad promotora de salud, para acceder a la red pública. Mi papá tiene 65 años y diagnóstico de epilepsia. Tuvo un episodio en el que se le puso súper tieso el pie derecho. La ventaja fue que tenía EMI, porque si no uno empieza a dar la vuelta por hospital en hospital , relató Roldán a El Colombiano.
La sobreocupación hospitalaria afecta gravemente a hospitales clave como el San Rafael de Itag í, San Vicente Fundación y la Clínica Universitaria Bolivariana. Datos oficiales del martes 14 de abril revelan porcentajes alarmantes: el 120% de ocupación en el Valle de Aburrá y el 116% en Antioquia. El San Vicente Fundación llegó al 215%, la Clínica Universitaria Bolivariana al 196% y la Unidad Hospitalaria de San Cristóbal de Metrosalud al 188%.
Esta crisis obliga a los pacientes a desplazarse largas distancias en busca de atención, mientras que el personal médico se enfrenta a jornadas extenuantes sin los recursos ni espacios adecuados. La espera para un simple ecocardiograma, como el que necesita el padre de Roldán, puede extenderse por días, en medio de un caos generalizado. Estamos esperando desde el sábado, que lo vio el internista, para que le hagan un ecocardiograma. El especialista no viene todos los días, ayer iba a venir y no vino. Todo adentro está un caos horrible, está especialmente congestionado. Ayer (lunes) tuvieron que llamar a la Policía porque había una paciente que estaba desconectando a los otros pacientes por el desespero. Es muy difícil, uno entiende a los médicos, pero se vuelve complicado , describió Roldán.
La raíz del problema reside en las deudas millonarias que las Entidades Administradoras de Salud (EAS), en particular la Nueva EPS actualmente bajo intervención estatal , tienen con los hospitales. Se calcula que la Nueva EPS adeuda alrededor de ocho billones de pesos, lo que limita la capacidad operativa de los hospitales públicos, genera desabastecimiento de insumos médicos y dificulta el pago de salarios, reduciendo la disponibilidad de personal.
La falta de pagos ha llevado a muchos hospitales a rechazar pacientes afiliados a la Nueva EPS, transfiriendo la presión a un reducido grupo de hospitales públicos que se ven sobrepasados por la demanda. Esto resulta en largas esperas, acceso limitado a servicios y escasez de medicamentos y materiales para médicos y auxiliares.
Testimonios como el de Llerince Muñoz Mejía, quien destaca la insuficiencia de personal y la atención inadecuada para adultos mayores, y el de Ana María Gaviria, quien describe a pacientes durmiendo en el suelo con cartones , ilustran la gravedad de la situación. Antes de venirnos para acá, vi gente durmiendo en el suelo con cartones, como si se tratara de indigentes. Es muy difícil que a uno no lo atiendan cuando se necesitan los primeros auxilios, que le pidan a uno buscar en otro lado , lamentó Gaviria.
Ante este panorama, la administración de Medellín declaró la emergencia hospitalaria el 13 de abril, activando mecanismos excepcionales y priorizando el flujo de recursos para abordar la crisis. El alcalde Federico Gutiérrez ha anunciado nuevas acciones legales contra el Gobierno Nacional ante el Tribunal Administrativo de Antioquia, exigiendo el pago de las deudas y la imposición de sanciones a los ministros de Hacienda, Salud y al Superintendente de Salud por incumplir una sentencia judicial emitida en julio del año anterior.
La magnitud del problema es tal que actualmente 27 hospitales de Antioquia superan el 100% de ocupación. La situación es especialmente crítica en municipios fuera de Medellín, como Turbo, donde el Hospital Francisco Valderrama reporta un 326% de sobreocupación, la Clínica Panamericana de Apartadó un 167% y el Hospital San Juan de Dios de Santa Fe de Antioquia un 157%. La crisis hospitalaria en Medellín y Antioquia exige una respuesta urgente y coordinada para garantizar el acceso a la atención médica y proteger la salud de la población.












