El reciente nombramiento de Jorge Iván Ospina como agente interventor de la Nueva EPS ha generado una fuerte tensión con el ministro de Salud, Guillermo Jaramillo, debido a discrepancias sobre la suficiencia de la Unidad de Pago por Capitación (UPC). Jaramillo cuestionó públicamente la capacidad de Ospina para opinar sobre el tema, argumentando que carece del conocimiento técnico necesario, mientras que Ospina ha manifestado su preocupación de que la UPC actual no sea suficiente para cubrir las necesidades de los afiliados.
La polémica se encendió después de que Ospina, en una entrevista con Blu Radio, expresara su duda sobre la adecuación de los recursos asignados a las EPS a través de la UPC. Señaló que, en su opinión, la UPC no alcanza, considerando factores como el envejecimiento de la población y el aumento de enfermedades crónicas. No creo que alcance, creo que tiene que ser diferenciada, creo que, si no se han hecho tareas de orden preventivo, las personas son más demandantes de servicios de salud; creo que nuestra población va pasando una pirámide poblacional de tener más adultos mayores, por tanto más demandantes por enfermedades crónicas , declaró el exalcalde de Cali.
La respuesta del ministro Jaramillo fue contundente. En una entrevista radial, Jaramillo minimizó la opinión de Ospina, afirmando que no es la persona adecuada para decir si hay suficiencia o no y que no debe ponerse a decir cosas que no le corresponden . Incluso, cuestionó el conocimiento técnico del interventor, preguntando irónicamente ¿Pero qué sabe el doctor Ospina?, que no tiene ni idea de cómo es que se hacen los parámetros para saber cómo es la suficiencia . Jaramillo insistió en que la evaluación de la UPC es una tarea que debe ser realizada por equipos técnicos especializados del Ministerio de Salud, y reiteró que Ospina no es la persona indicada para pronunciarse sobre el tema. El doctor no sabe de eso , sentenció.
El ministro fue aún más lejos, sugiriendo que Ospina debería concentrarse en sus tareas de administración y control de la Nueva EPS, en lugar de emitir opiniones sobre la UPC. Entonces grave porque de dónde sacó eso, que se dedique a administrar porque, ¡ave María!, sí tiene trabajo (...). Tiene que sacar toda la corrupción que hay ahí y comenzar a administrar adecuadamente la salud, pero no ponerse a decir cosas que no le corresponden , afirmó Jaramillo.
Jaramillo también puso en duda la comprensión de Ospina sobre el complejo proceso de cálculo de la UPC, destacando que requiere experiencia específica. Reconoció la trayectoria administrativa de Ospina, pero argumentó que esta no lo faculta para opinar sobre asuntos técnicos del sistema de salud. Él no sabe cómo se elabora la UPC. El doctor Ospina logró sacar adelante el Hospital Universitario cuando estaba en su peor situación; sabe administrar, pero no puede conceptuar sobre la UPC porque es un tema bastante complejo y delicado. No puede opinar sobre eso , explicó.
Este debate se produce en un contexto de discusión sobre la suficiencia de la UPC, un tema que ha sido objeto de controversia entre el Gobierno del presidente Gustavo Petro, académicos, especialistas en salud y la Corte Constitucional. Mientras el Gobierno sostiene que la UPC es suficiente y que cualquier déficit en las EPS se debe a la corrupción, otros actores han presentado evidencia que demuestra lo contrario. La Corte Constitucional, de hecho, reconoció que la UPC fue escasa para el año 2024 y ordenó al Ministerio de Salud conformar una mesa técnica para ajustarla.
El ministro Jaramillo defendió la postura del Gobierno en una audiencia especial ante la Corte Constitucional el 13 de abril, rechazando las acusaciones de desfinanciación del sistema y atacando a los gremios de pacientes, aseguradoras y prestadores. Durante la audiencia, Jaramillo denunció la corrupción en las EPS intervenidas por el Ejecutivo, incluso por parte de funcionarios nombrados por el Gobierno Petro, y reconoció que es el robo más descarado que se está haciendo .
La controversia entre Ospina y Jaramillo pone de manifiesto las tensiones existentes dentro del Gobierno sobre la gestión del sistema de salud y la necesidad de abordar el debate sobre la UPC de manera transparente y basada en evidencia técnica. El futuro de la Nueva EPS y la atención de sus afiliados podrían verse afectados por esta disputa, que plantea interrogantes sobre la capacidad del Gobierno para garantizar el acceso a la salud de todos los colombianos. La situación exige una revisión profunda del sistema de cálculo de la UPC y una mayor coordinación entre los diferentes actores involucrados en la gestión del sistema de salud. El nombramiento de Ospina, inicialmente visto como un esfuerzo por mejorar la administración de la Nueva EPS, se ha convertido en un foco de conflicto que podría obstaculizar los avances en la reforma del sistema de salud propuesta por el Gobierno Petro.












