Israel condicionó este martes las conversaciones con Líbano presentando una propuesta que busca dividir el sur del país árabe en tres zonas, exigiendo el desarme y la eliminación de la resistencia libanesa Hezbolá. La propuesta se presentó durante una reunión trilateral entre Estados Unidos, Israel y Líbano, donde Washington reiteró su apoyo al derecho de Israel a defenderse .
Según los términos planteados por Israel, la primera zona, una franja de amortiguación permanente de 8 kilómetros de profundidad, prohibiría el regreso de los residentes desplazados. La segunda zona, ubicada al sur del río Litani, sería designada como área de operaciones militares israelíes, con el objetivo de desmantelar y desarmar a Hezbolá, manteniendo las fuerzas de ocupación en la zona hasta que se considere que la misión ha sido cumplida. La tercera zona abarcaría las áreas al norte del Litani y el resto de Líbano, donde el ejército libanés tendría la tarea de desmantelar a Hezbolá de forma independiente.
Esta propuesta israelí ha sido calificada como una vulneración de la soberanía nacional y la integridad territorial del Líbano, así como de la voluntad legítima del país sobre su grupo de resistencia, Hezbolá, y su independencia en la toma de decisiones. Estados Unidos, por su parte, ha insistido en que cualquier acuerdo para cesar las hostilidades debe ser concluido entre los gobiernos de Israel y Líbano bajo su patrocinio.
El Líbano respondió a la propuesta israelí reiterando la importancia de la plena aplicación de la declaración de cese de hostilidades de noviembre de 2024, enfatizando el respeto a su soberanía nacional y la integridad territorial. El país también solicitó un alto el fuego inmediato y medidas para abordar la crisis humanitaria derivada de la guerra en curso.
La población libanesa ha manifestado su rechazo a las conversaciones directas con Israel, congregándose en protestas frente al Serail en Beirut. Hezbolá, por su parte, también ha rechazado los contactos directos con Israel, advirtiendo sobre los intentos de debilitar a la Resistencia en el contexto de las negociaciones políticas, lo que beneficiaría los intereses de Israel en lugar de los del Líbano.
Hezbolá subrayó la importancia de la unidad interna para afrontar las presiones externas vinculadas al proceso de negociación, señalando que la división interna solo fortalecería la posición de Israel. El grupo de resistencia ha mantenido una postura firme en defensa de la soberanía libanesa y su derecho a la autodefensa frente a la agresión israelí.
La situación se complica aún más por el contexto regional, con tensiones persistentes en Asia Occidental y la creciente preocupación por la expansión del conflicto. La comunidad internacional ha expresado su inquietud por la escalada de violencia y ha instado a todas las partes a buscar una solución pacífica y duradera.
La propuesta israelí, que implica una ocupación efectiva de una parte significativa del sur de Líbano y el desarme de Hezbolá, representa un desafío directo a la soberanía libanesa y podría socavar los esfuerzos para lograr una paz justa y sostenible en la región. La insistencia de Estados Unidos en mediar en las negociaciones bajo su propio patrocinio también ha generado críticas, ya que algunos observadores consideran que Washington está sesgado a favor de Israel.
La persistencia de los ataques israelíes en el sur de Líbano, a pesar de los diálogos de paz en curso, ha exacerbado la tensión y ha aumentado el riesgo de una escalada del conflicto. Organizaciones de derechos humanos han denunciado torturas sistemáticas contra palestinos en prisiones israelíes, lo que agrava aún más la situación humanitaria en la región.
En un contexto internacional cada vez más polarizado, la crisis en Líbano se ha convertido en un punto focal de la tensión entre Israel, sus aliados y los grupos de resistencia en la región. La resolución del conflicto requerirá un compromiso genuino de todas las partes, así como un enfoque en el respeto a la soberanía nacional, la integridad territorial y el derecho a la autodefensa. La comunidad internacional tiene un papel crucial que desempeñar en la facilitación de un diálogo constructivo y en la promoción de una solución pacífica y duradera que garantice la estabilidad y la seguridad en la región.












