ÚLTIMA HORA

Cobertura global las 24 hs. • viernes, 17 de abril de 2026 • Noticias actualizadas al minuto.

Menú

GUERRA SILENCIOSA: Niños iraníes traumatizados por el conflicto

GUERRA SILENCIOSA: Niños iraníes traumatizados por el conflicto

La guerra ha dejado una profunda cicatriz en la psique de los niños iraníes, incluso con la entrada en vigor de un alto el fuego. El miedo, la ansiedad y el trauma se han arraigado en sus vidas, manifestándose en reacciones de sobresalto ante ruidos cotidianos y trastornos del sueño, según testimonios recogidos por la BBC Mundo.

Ali, un adolescente de 15 años, ejemplifica esta realidad. Antes del conflicto, no experimentaba estrés, pero ahora, incluso el más mínimo ruido desencadena una respuesta de pánico en su cerebro. El sonido de las explosiones, las ondas expansivas y los aviones de combate sobrevolando la ciudad han dejado una huella imborrable en su mente, un recordatorio constante de la amenaza que enfrentó.

Más de 20,4 millones de niños en Irán, que representan más del 20% de la población, están expuestos a estos efectos devastadores. Los psicólogos describen esta respuesta como "hiperactivación", un posible signo temprano de trastorno de estrés postraumático (TEPT).

La situación familiar tampoco ofrece refugio. Ali observa la angustia de sus padres: su padre ha perdido su empleo debido a la guerra, y su madre vive en un estado constante de preocupación. La seguridad del hogar se ha visto comprometida, y el futuro se presenta incierto. Ali lamenta la pérdida de su vida normal, la imposibilidad de concentrarse en sus estudios, trabajar y aspirar a una vida independiente, todo ensombrecido por el miedo y la incertidumbre.

El mundo de los niños iraníes se ha reducido drásticamente. Con las escuelas cerradas, la amenaza constante de ataques aéreos y la presencia de milicias en las calles, las familias se ven obligadas a confinarse en sus hogares, esperando que el alto el fuego se mantenga.

La BBC ha recopilado testimonios de padres y profesionales que trabajan con niños afectados por la guerra en toda la región, desde Irán hasta Israel, pasando por los países del Golfo Pérsico y Líbano. Estos relatos revelan un panorama desolador de trastornos del sueño, pesadillas, dificultad para concentrarse e incluso comportamiento agresivo.

Aysha, que trabaja en un centro de derechos humanos en Teherán, atiende llamadas de madres desesperadas, ofreciendo consejos para crear un ambiente más tranquilo para sus hijos y animándolas a buscar ayuda profesional si es necesario. El centro está desbordado por la demanda, reflejo de la magnitud del trauma infantil.

"Estamos observando numerosos trastornos del sueño, pesadillas, dificultad para concentrarse e incluso comportamiento agresivo", explica Aysha. "Cuando uno se esfuerza tanto por criar a un hijo, solo para que ese hijo muera ya sea en protestas o en una guerra como esta , creo que ningún padre estaría dispuesto a traer un hijo al mundo".

Las cifras de víctimas mortales son alarmantes. La Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos (HRANA) informa de 3.636 muertes en la guerra, el 15% de ellas niños. UNICEF cifra en más de 340 el número de niños muertos y miles de heridos desde el inicio de los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán.

El incidente más trágico ocurrió el 28 de febrero, cuando un misil impactó contra una escuela primaria en Minab, en el sur de Irán, causando la muerte de unas 160 personas, incluyendo 110 niñas. Estados Unidos es señalado como responsable del ataque, que aparentemente tenía como objetivo una base militar cercana, aunque el ejército estadounidense niega haber atacado la escuela y afirma estar investigando el incidente.

La situación se agrava aún más con la campaña del régimen iraní para involucrar a niños en el frente de batalla. El gobierno ha instado a los padres a permitir que sus hijos se unan a la milicia voluntaria Basij, un brazo clave de la seguridad estatal, para ayudar en la vigilancia de los puestos de control.

En un discurso televisado, un funcionario del régimen comparó la guerra con una prueba de hombría para los niños, instando a los padres a "tomar a sus hijos de la mano y salir a la calle" y a enviarlos a los puestos de control por la noche para que se convirtieran en "héroes".

Esta política ha tenido consecuencias fatales. Alireza Jafari, de 11 años, murió en un ataque con dron mientras estaba con su padre en un puesto de control en Teherán el 29 de marzo. Su madre, Sadaf Monfared, declaró que su hijo le había dicho que "quería convertirse en mártir".

Amnistía Internacional acusa a las autoridades iraníes de "pisotear los derechos de los niños y cometer una grave violación del derecho internacional humanitario que constituye un crimen de guerra" al reclutar menores para el servicio militar. La legislación de seguridad iraní permite el reclutamiento de menores de 15 años, en clara violación del derecho internacional.

Noor, una residente de Teherán, se niega a permitir que su hijo adolescente se involucre en la guerra. "Un niño de 12 años nunca puede tomar decisiones adecuadas. No comprende realmente lo que está sucediendo. Cuando les dan armas y les dicen que vayan a la guerra, se imaginan que están jugando a un videojuego... Cuando un niño toma ese camino, no hay vuelta atrás".

Noor ha sacado a su hijo de Teherán desde el inicio de la guerra, preocupada por su seguridad. "Jamás permitiría que mi hijo se involucrara en la guerra. ¿Por qué se explota a los niños?".

Mientras muchos esperan que las conversaciones entre Estados Unidos e Irán conduzcan a un alto el fuego permanente, el daño ya está hecho. Las cicatrices psicológicas y físicas que la violencia ha infligido a los jóvenes iraníes perdurarán durante mucho tiempo, recordándoles el costo humano de la guerra. La reconstrucción de sus vidas y la restauración de su esperanza requerirán un esfuerzo sostenido y un compromiso con la protección de su bienestar.

¿Te gusta estar informado?

Recibe las noticias más importantes de Latinoamérica directamente en Telegram. Sin Spam, solo realidad.

Unirme Gratis