Tras la explosión de camiones cisterna en el Puente de las Américas el pasado 6 de abril, una evaluación técnica conjunta entre el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de los Estados Unidos y el Ministerio de Obras Públicas (MOP) ha revelado que no existen daños estructurales críticos que representen un riesgo inmediato para la seguridad del puente. El informe, presentado en conferencia de prensa en el Consejo de Gabinete, se basó en inspecciones especializadas, análisis acústicos e imágenes térmicas de tres áreas clave: la pila de concreto cercana al siniestro, la superestructura metálica y la losa de rodadura.
Edwin Lewis, director nacional de Estudio y Diseño del MOP, detalló los hallazgos principales, confirmando la ausencia de deficiencias estructurales críticas. Sin embargo, enfatizó la importancia de mantener las restricciones vigentes para el tránsito de vehículos pesados, específicamente la limitación de 10 toneladas por vehículo, una medida que ya estaba en vigor desde 2009. Esta restricción, aclaró Lewis, no es una consecuencia directa del incidente del 6 de abril, sino una disposición establecida tras evaluaciones previas que determinaron el deterioro progresivo de la estructura debido al paso del tiempo. El objetivo es evitar un mayor desgaste del puente y garantizar su vida útil , indicó.
El informe revela que en la pila de concreto número 10, la más cercana al incidente, no se detectaron grietas relevantes ni daños significativos, limitándose a una laminación menor y localizada que no afecta la integridad estructural. En cuanto a la superestructura metálica, los especialistas estadounidenses no observaron deformaciones, fallas en conexiones ni remaches sueltos. Los daños detectados en esta área son principalmente superficiales, restringidos a la pintura exterior e interior. La losa de rodadura, reforzada con fibra de carbono, tampoco presentó fallas en la adherencia ni en su integridad.
Estos resultados, según las autoridades, coinciden plenamente con evaluaciones previas realizadas por equipos técnicos panameños, lo que refuerza la confianza en la solidez de la estructura. A pesar de la tranquilidad que brindan estos hallazgos, el MOP ha establecido una serie de acciones y recomendaciones para garantizar el mantenimiento y monitoreo continuo del puente.
Entre las recomendaciones más importantes se destaca la realización de un escaneo estructural de todas las pilas de concreto. Para la pila 10, expuesta al fuego, se sugiere realizar este escaneo a corto plazo, mientras que para el resto de las columnas se recomienda hacerlo a largo plazo. En la superestructura de acero, se propone la reparación y el repintado de las zonas impactadas por el fuego, así como la instalación de extensómetros en 28 puntos estratégicos del puente para monitorear posibles deformaciones.
Adicionalmente, se deberán realizar pruebas de laboratorio en la losa de rodadura y una evaluación exhaustiva de la fibra de carbono, con miras a su posible reemplazo en el mediano plazo. Estas medidas preventivas buscan preservar la integridad de la infraestructura y garantizar la seguridad de los usuarios a largo plazo.
El MOP informó que, desde finales del año pasado, se está llevando a cabo una evaluación técnica conjunta con la Universidad de Panamá y la Autoridad del Canal de Panamá, con el objetivo de establecer un programa de mantenimiento a corto, mediano y largo plazo. Entre las acciones más inmediatas se contempla la limpieza y el repintado de las áreas afectadas por el incendio, mientras se define el mecanismo de contratación para ejecutar estos trabajos.
En cuanto a la inversión requerida para estas intervenciones, Edwin Lewis indicó que aún no se ha determinado el monto exacto, ya que primero deben concluir los estudios técnicos que definirán el alcance preciso de los trabajos necesarios. Sin embargo, reiteró que el MOP cuenta con los recursos necesarios para llevar a cabo las reparaciones y el mantenimiento preventivo del puente.
A pesar de las preocupaciones ciudadanas sobre el estado del Puente de las Américas, el MOP ha reiterado que no existe ningún hallazgo crítico que comprometa su funcionamiento . No obstante, insistió en la necesidad de mantener las restricciones de peso y avanzar en el programa de mantenimiento preventivo para garantizar la durabilidad y seguridad de la infraestructura.
Karen Caballero, subdirectora de Estudios y Diseños del MOP, destacó que el informe fue elaborado con la participación de un equipo multidisciplinario que incluyó instituciones como la Universidad Tecnológica de Panamá, en conjunto con entidades de seguridad y respuesta. Esta colaboración interinstitucional demuestra el compromiso del gobierno con la seguridad y el bienestar de la población.
Las autoridades reiteraron que, aunque no se detectaron riesgos inmediatos, las medidas recomendadas buscan preservar la integridad de esta infraestructura clave para la conectividad del país y garantizar la seguridad de los usuarios a largo plazo. El MOP continuará monitoreando de cerca la estructura del puente y tomando las medidas necesarias para garantizar su funcionamiento seguro y eficiente. La Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT) y la Dirección de Operaciones del Tránsito de la Policía Nacional reforzarán el cumplimiento de las restricciones de peso, asegurando que solo vehículos dentro del límite establecido puedan transitar por el puente. El tránsito general, salvo para vehículos pesados que superen el límite de 10 toneladas, se mantiene con normalidad.











