Petróleos Mexicanos (Pemex) enfrenta una creciente serie de incidentes que incluyen derrames de hidrocarburos, incendios y explosiones en diversas instalaciones a lo largo del país y en su refinería en Texas, generando preocupación por el impacto ambiental y la seguridad.
Este martes 14 de abril, las autoridades mexicanas informaron sobre la detección de residuos de aceite en el arroyo Hueleque , en Poza Rica, Veracruz, a raíz de las fuertes lluvias recientes. Como respuesta, Pemex activó un operativo de limpieza y monitoreo en la zona afectada. Paralelamente, en el municipio de Coatzintla, se identificó la presencia de hidrocarburo en un cuerpo de agua en la comunidad Benito Juárez, lo que impactó la bocatoma de la Comisión de Agua y Alcantarillado de Veracruz (CAEV) en Corralillos.
Según Pemex, este último incidente fue provocado por el desbordamiento de material durante el mantenimiento del oleoducto Fobos CAB Tajín, exacerbado por las lluvias. Sin embargo, este no es un evento aislado, ya que la empresa ha registrado múltiples derrames de hidrocarburo en los primeros cuatro meses del año.
El más reciente, previo al de Veracruz, ocurrió el 12 de abril en la refinería de Pemex Deer Park, ubicada en Texas. Se reportó un derrame de diésel en el canal de navegación de Houston, originado por la interacción entre dos embarcaciones durante operaciones de carga. Pemex aseguró que el incidente fue contenido rápidamente mediante la activación de protocolos de emergencia y que no hubo afectaciones a la navegación ni a la población. La empresa estimó que la limpieza concluiría en dos días.
La refinería Olmeca de Pemex, en Dos Bocas, Tabasco, también ha sido escenario de una serie de incidentes en los últimos meses, incluyendo incendios, explosiones y derrames de hidrocarburos. El 9 de abril de 2026, se registró un incendio en una bodega de coque dentro del complejo, el cual fue controlado en pocas horas sin causar lesiones. Las autoridades iniciaron una investigación para determinar las causas del siniestro.
Este incidente se suma a otro incendio ocurrido el 17 de marzo, que lamentablemente dejó un saldo de cinco personas fallecidas. Los reportes indican que el fuego se originó por el desbordamiento de aguas con residuos de hidrocarburos que se incendiaron en las inmediaciones de la refinería.
Desde su entrada en funcionamiento, la refinería Olmeca ha acumulado fallas técnicas, incendios y paros operativos, con al menos ocho muertes registradas en ese periodo. Este historial contrasta con el desempeño de refinerías más antiguas del país.
Además de los incidentes en las refinerías, se han documentado problemas ambientales en la región del Golfo de México. Investigaciones a principios de marzo revelaron derrames de crudo vinculados a infraestructura petrolera, afectando cientos de kilómetros de costa y ecosistemas marinos. Se ha detectado la presencia de hidrocarburos y daños a la fauna marina.
Antecedentes también señalan que fugas en ductos cercanos a Dos Bocas han provocado afectaciones a manglares y vida marina en años recientes, lo que intensifica las preocupaciones sobre el impacto ambiental de las operaciones petroleras en la zona.
A pesar de que Pemex ha afirmado que los incidentes recientes no representan un riesgo para la población y que la refinería Olmeca opera con normalidad, especialistas y comunidades locales han enfatizado la necesidad de un mayor mantenimiento, transparencia y control en las instalaciones para prevenir futuros eventos. La acumulación de incidentes plantea interrogantes sobre la gestión de riesgos y la seguridad en las operaciones de Pemex, tanto en México como en el extranjero. La situación exige una revisión exhaustiva de los protocolos y una inversión en infraestructura para garantizar la protección del medio ambiente y la seguridad de los trabajadores y las comunidades aledañas.











