Ricardo Osuna, abogado de Damián Escalante, principal acusado por la muerte de Jonathan Guasón Romero en Resistencia, Chaco, anunció que la defensa se centrará en la figura del exceso en la legítima defensa . El letrado anticipó que argumentarán una presunta agresión previa por parte de la víctima y analizarán minuciosamente las pruebas y filmaciones disponibles para reconstruir los hechos.
Osuna explicó que la declaración inicial de Escalante sugiere que pudo haber existido una agresión anterior al desenlace fatal. Según el relato de su defendido, Jonathan Romero se encontraba en un estado de exaltación, posiblemente influenciado por el consumo de alcohol u otras sustancias. Esta línea de argumentación busca justificar las acciones de Escalante como una reacción ante una amenaza inminente.
El abogado destacó que Escalante no cuenta con antecedentes penales y se presentó ante las autoridades en un estado de asustado , alegando que él y su familia habían recibido amenazas previas. Este contexto, según la defensa, es crucial para comprender la motivación y el estado mental de Escalante al momento del incidente.
Sin embargo, la estrategia defensiva se enfrenta a un desafío significativo: el video que Escalante grabó y difundió en redes sociales antes de entregarse a la policía. En el video, Escalante ofrece disculpas públicas, un acto que, según su abogado, limita en cierta forma la capacidad de la defensa para construir un argumento sólido. Osuna aclaró que él no participó en la realización del video y que este podría ser interpretado como una declaración previa, lo que podría perjudicar a su cliente.
El video nos sorprendió , admitió Osuna, reconociendo el impacto que la difusión del material podría tener en el desarrollo de la causa. Si bien Escalante buscaba, aparentemente, mostrar arrepentimiento, la defensa teme que sus palabras sean utilizadas en su contra durante el juicio.
Actualmente, Escalante se encuentra a la espera de ser notificado formalmente de la causa en su contra y de designar formalmente a su defensa ante la fiscalía. Una vez completado este trámite, se iniciará la etapa de recolección de pruebas, que incluirá testimonios de testigos, análisis de evidencia forense y revisión de posibles registros fílmicos del evento.
La investigación se centra en reconstruir con precisión lo ocurrido durante la fiesta donde se produjo la tragedia. Las autoridades buscan determinar las circunstancias exactas que llevaron a la confrontación entre Escalante y Romero, así como las responsabilidades penales de cada uno. Se espera que el análisis de las pruebas y los testimonios permita esclarecer si Escalante actuó en legítima defensa, si hubo un exceso en el uso de la fuerza, o si se trató de un acto de violencia premeditado.
La fiscalía, por su parte, aún no ha definido su postura oficial sobre el caso, pero se espera que presente cargos contra Escalante por homicidio. La gravedad de las acusaciones y la complejidad de la evidencia sugieren que el juicio podría ser largo y controvertido.
El caso ha generado una gran conmoción en Resistencia y ha despertado un intenso debate público sobre la legítima defensa, el uso de la fuerza y la responsabilidad individual en situaciones de conflicto. La comunidad local está a la espera de los resultados de la investigación y de que se haga justicia en el caso de Jonathan Romero.
La defensa de Escalante se enfrenta a una tarea ardua, ya que deberá convencer al juez y al jurado de que su cliente actuó en defensa propia y que no hubo intención de causar daño. La clave del éxito de la estrategia defensiva radicará en la capacidad de demostrar la existencia de una agresión previa por parte de Romero y en la presentación de pruebas que respalden la versión de los hechos de Escalante. El video viral, sin embargo, representa un obstáculo importante que la defensa deberá sortear con habilidad y estrategia.
La investigación continúa en curso, y se espera que en los próximos días se obtengan nuevos testimonios y pruebas que permitan esclarecer los hechos y determinar las responsabilidades penales de los involucrados. La fiscalía y la defensa se preparan para un juicio que promete ser uno de los casos más mediáticos y complejos de la provincia del Chaco.










