Ayer, mientras en Bogotá se instalaba una mesa de diálogo entre el Gobierno nacional, el Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC) y los voceros del paro para abordar las inconformidades por la implementación del catastro multipropósito, en departamentos como Boyacá, Santander, Norte de Santander, Caquetá, Cesar y el Magdalena Medio las vías seguían afectadas ante la falta de acuerdos concretos. La situación evidencia una desconexión entre los esfuerzos de negociación a nivel nacional y la persistencia de las protestas en las regiones más afectadas por la nueva política catastral.
La mesa de diálogo en la capital, según fuentes gubernamentales, busca dar respuesta a las preocupaciones expresadas por diversos sectores sobre el impacto del catastro multipropósito en la propiedad rural y la carga tributaria. Sin embargo, hasta el momento no se han divulgado detalles específicos sobre los temas abordados ni sobre posibles soluciones propuestas. La expectativa de los gremios y organizaciones sociales es que se logre una revisión exhaustiva de la implementación del catastro, con el fin de evitar afectaciones injustas a los pequeños y medianos propietarios.
Mientras tanto, en los departamentos donde se han registrado los mayores bloqueos de vías, la situación continúa siendo tensa. En Santander, los gremios han denunciado pérdidas que oscilan entre 40.000 y 70.000 millones de pesos diarios debido a la interrupción del transporte de mercancías y la afectación de la actividad económica. Esta cifra representa un golpe significativo para la economía regional, especialmente para los sectores agrícola, ganadero y comercial.
Las protestas en Santander se han concentrado en puntos estratégicos de la red vial, impidiendo el paso de vehículos de carga y pasajeros. Los manifestantes exigen la suspensión inmediata de la implementación del catastro multipropósito y la apertura de un espacio de diálogo amplio y transparente con todos los actores involucrados. Los gremios han advertido que las protestas continuarán hasta que se atiendan sus demandas.
La situación es similar en Boyacá, Norte de Santander, Caquetá, Cesar y el Magdalena Medio, donde los bloqueos de vías han generado graves problemas de abastecimiento de alimentos y combustibles, así como dificultades para el acceso a servicios básicos como la salud y la educación. Además de las pérdidas económicas, las protestas han afectado a más de 7.000 pasajeros, quienes se han visto impedidos de llegar a sus destinos.
La implementación del catastro multipropósito ha generado controversia debido a la preocupación de que la nueva valoración de los predios rurales pueda aumentar significativamente la carga tributaria para los propietarios. Los críticos argumentan que el catastro no tiene en cuenta las particularidades de la producción agrícola y ganadera, y que podría llevar a la expropiación de tierras a los pequeños y medianos productores.
El Gobierno nacional ha defendido la necesidad del catastro multipropósito como una herramienta para modernizar la gestión territorial, mejorar la recaudación de impuestos y combatir la informalidad. Sin embargo, ha reconocido la importancia de atender las preocupaciones de los sectores afectados y de buscar soluciones que permitan una implementación justa y equitativa.
La mesa de diálogo instalada en Bogotá representa un primer paso en la búsqueda de una solución a la crisis generada por el catastro multipropósito. Sin embargo, el éxito de las negociaciones dependerá de la voluntad de las partes de llegar a acuerdos concretos que permitan satisfacer las demandas de los gremios y organizaciones sociales, y garantizar la sostenibilidad de la actividad económica en las regiones afectadas. La persistencia de los bloqueos de vías y las pérdidas económicas millonarias evidencian la urgencia de encontrar una solución que ponga fin a la conflictividad y permita avanzar hacia un desarrollo rural justo y equitativo. La situación requiere un análisis profundo de las implicaciones del catastro multipropósito y la implementación de medidas que mitiguen sus posibles efectos negativos sobre los pequeños y medianos propietarios. La transparencia y la participación ciudadana son fundamentales para garantizar que la política catastral se implemente de manera justa y eficiente, y que contribuya al desarrollo sostenible del país.











