El Salvador enfrenta un nuevo aumento en los precios de los combustibles, el cuarto consecutivo en un corto período de tiempo. A partir del martes 14 de abril, la Dirección General de Energía, Hidrocarburos y Minas (DGHM) anunció un incremento de hasta $0.27 por galón en la gasolina Superior, $0.26 en la Regular y $0.15 en el Diésel, dependiendo de la zona del país.
Este nuevo ajuste impactará directamente en el bolsillo de los salvadoreños, especialmente en aquellos que dependen del transporte para sus actividades diarias y en los costos de producción de bienes y servicios. Los precios varían ligeramente según la región:
Zona Central: La gasolina Superior alcanzará los $4.56 por galón, la Regular $4.23 y el Diésel $4.39.
Zona Occidental: La gasolina Superior se venderá a $4.57, la Regular a $4.34 y el Diésel a $4.30.
Zona Oriental: La gasolina Superior llegará a $4.57, la Regular a $4.24 y el Diésel a $4.30.
El incremento acumulado desde el 2 de marzo es significativo. En la zona central, la gasolina Superior ha subido $0.79, pasando de $3.77 a $4.56 por galón. La gasolina Regular ha aumentado $0.69, elevándose de $3.54 a $4.23, mientras que el Diésel ha experimentado un alza de $0.84, incrementándose de $3.46 a $4.39.
La DGHM atribuye estos aumentos a factores internacionales que afectan el mercado global de hidrocarburos. Entre los principales se destaca el cierre continuo del Estrecho de Ormuz, una vía marítima estratégica para el transporte de petróleo, como consecuencia del reciente acuerdo entre Estados Unidos e Irán. Esta situación genera incertidumbre y presiona al alza los precios internacionales del crudo y sus derivados.
Otro factor clave es el ataque a un oleoducto en Arabia Saudita, perpetrado por Irán, lo que ha incrementado el riesgo de interrupciones en el suministro de hidrocarburos en Oriente Medio, una región crucial para la producción y exportación de petróleo. La combinación de estos eventos geopolíticos ha generado una volatilidad en el mercado energético mundial, trasladándose directamente a los precios que pagan los consumidores en El Salvador.
Los nuevos precios estarán vigentes hasta el 27 de abril, momento en que la DGHM realizará una nueva evaluación de la situación del mercado y determinará si es necesario aplicar nuevos ajustes.
El analista político Leonel Herrera, consultado por Diario CoLatino, señaló que, si bien el gobierno ha implementado algunas medidas para mitigar el impacto de los precios internacionales, la situación sigue siendo preocupante para la economía nacional. Herrera enfatizó la necesidad de buscar alternativas a largo plazo para reducir la dependencia de los combustibles fósiles y promover el desarrollo de fuentes de energía renovable.
El aumento en los precios de los combustibles tendrá un efecto dominó en diversos sectores de la economía salvadoreña. El transporte público y privado se verá afectado, lo que podría generar un aumento en las tarifas de pasajes y en los costos de envío de mercancías. Los agricultores también sufrirán las consecuencias, ya que el Diésel es un insumo esencial para la maquinaria agrícola y el transporte de productos.
Además, el incremento en los precios de los combustibles podría contribuir a la inflación, es decir, al aumento generalizado de los precios de bienes y servicios. Esto afectaría el poder adquisitivo de los salvadoreños, especialmente de aquellos con menores ingresos.
Ante esta situación, el gobierno ha reiterado su compromiso de monitorear de cerca la evolución de los precios internacionales y de tomar las medidas necesarias para proteger a los consumidores y a la economía nacional. Sin embargo, la incertidumbre en el mercado energético mundial hace que sea difícil predecir cómo evolucionarán los precios en el futuro.
La DGHM ha instado a los operadores de estaciones de servicio a cumplir estrictamente con los nuevos precios y a evitar prácticas abusivas. Asimismo, ha puesto a disposición de los consumidores un número de teléfono y una dirección de correo electrónico para recibir denuncias sobre posibles irregularidades.
El impacto de estos aumentos en los próximos días será crucial para evaluar la respuesta del gobierno y la capacidad de la economía salvadoreña para absorber estos nuevos costos. La situación exige una atención constante y la búsqueda de soluciones a largo plazo para garantizar la estabilidad y el crecimiento económico del país.











