Caracas, 13 de abril de 2026 La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, instaló este lunes la Mesa de Diálogo Nacional para los Consensos Laborales y Sociales, con el objetivo central de consolidar la recuperación del poder adquisitivo y fortalecer el bienestar de los trabajadores, a pesar de la persistente guerra económica que enfrenta el país. Rodríguez denunció que Venezuela sigue siendo objeto de sanciones y bloqueos, una realidad que, según sus palabras, no ha cambiado y que no merece seguir sufriendo medidas coercitivas.
Durante la instalación de la mesa, la mandataria destacó una recuperación del 52 por ciento en la capacidad industrial instalada, a pesar del severo impacto de la crisis económica de 2019, cuando este sector cayó a niveles críticos. Sin embargo, enfatizó que el daño estructural provocado por las políticas de Washington ha sido masivo, especialmente en la industria de hidrocarburos, que ha dejado de percibir 642.000 millones de dólares debido al bloqueo.
Rodríguez señaló que el bloqueo ha socavado el modelo de relaciones laborales y ha provocado una precarización que el Gobierno Bolivariano ha intentado contrarrestar mediante programas de atención directa como los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP). La mesa de diálogo busca ahora definir el futuro de las condiciones de trabajo y fortalecer el Sistema de Seguridad Social, buscando fórmulas para recomponer los derechos de los trabajadores, los cuales se han visto afectados por la caída del 99 por ciento de los ingresos en divisas.
La instancia de diálogo cuenta con una representación diversa que incluye al sector público, la empresa privada, la fuerza laboral activa, así como a jubilados y pensionados. La mandataria hizo un llamado a la unión nacional y al consenso ecuménico, instando a todos los sectores, más allá de sus posturas partidistas, a levantar una sola voz contra las sanciones. Esta es una batalla que tenemos que lograr en unidad. Pido el apoyo del sector empresarial y de los trabajadores para ir juntos en defensa de Venezuela , puntualizó, advirtiendo que propuestas extremistas como la privatización de PDVSA representarían un infierno para la estabilidad del país.
Por su parte, Alejandro Disilvestro, presidente de la Comisión Laboral de Fedecámaras, propuso una revisión integral del marco legal que rige a la empresa venezolana. El representante gremial señaló que la actualización de la normativa debe trascender la ley del trabajo para abordar temas tributarios y económicos adaptados a los desafíos globales actuales.
La legislación laboral vigente en el país fue promulgada en 2012 por Hugo Chávez y es considerada un instrumento jurídico fundamental para la protección de los derechos de la clase obrera frente a los intereses del capital. La mesa de trabajo prevé una revisión y actualización de los marcos legales correspondientes, con la premisa de que las soluciones nazcan de los propios protagonistas del sector laboral.
Rodríguez subrayó que la meta inmediata es recuperar el poder adquisitivo de bienes y servicios para la familia venezolana, garantizando que cada nueva inversión que llegue al país se traduzca en empleos dignos y bienestar social. Reafirmó que, aunque el proceso de recomposición de las relaciones laborales es complejo debido al socavamiento del modelo económico por parte de potencias externas, Venezuela avanza en una ruta de crecimiento con equilibrio. La Mesa de Diálogo se mantendrá en sesión permanente hasta alcanzar soluciones duraderas que permitan consolidar la paz social y la soberanía económica de la República.
Este proceso de diálogo coincide con las recientes reformas legales aprobadas por el Parlamento en áreas estratégicas como hidrocarburos y minería para incentivar la inversión. Asimismo, se produce tras el anuncio oficial de un incremento salarial previsto para el 1 de mayo, con el fin de fortalecer el ingreso de los trabajadores públicos y combatir los efectos de las medidas coercitivas. La mandataria enfatizó la necesidad de un esfuerzo conjunto entre el sector público y privado para superar los obstáculos impuestos por el bloqueo y construir un futuro más próspero para todos los venezolanos. La mesa de diálogo se presenta como un espacio crucial para alcanzar acuerdos que permitan mejorar las condiciones de vida de los trabajadores y fortalecer la economía nacional en un contexto desafiante. La búsqueda de consensos y la defensa de la soberanía económica son pilares fundamentales de esta iniciativa, que busca consolidar la paz social y el bienestar de la población venezolana.











