La mañana de este lunes 13 de abril de 2026 se inició el juicio oral en el caso de Odalys Vaquiata, la joven desaparecida el 30 de marzo de 2024 tras un viaje a Tocaña junto a su ex pareja, Joel Pérez, quien es ahora el principal acusado. El proceso judicial, que se lleva a cabo dos años y 13 días después de la desaparición de Odalys, ha comenzado con contratiempos, generando frustración en la familia de la víctima que clama por justicia.
El abogado de la familia Vaquiata, Franklin Chacalluca, informó que uno de los acusados se presentó a la audiencia sin representación legal, alegando no haber sido notificado de la fecha del juicio. Esta situación provocó un cuarto intermedio en la sesión, mientras se busca una solución para garantizar el debido proceso. Hoy a las 9:30 se ha instalado el juicio, pero llama la atención que uno de los acusados se haya presentado sin su abogado; la notificación se dio a conocer hace más de un mes y medio, por lo que la presidenta del tribunal ha decidido un cuarto intermedio para que más tarde se reanude el juicio , afirmó Chacalluca a la prensa.
El juicio involucra a cinco personas en total. Tres de ellas son acusadas del delito de feminicidio, mientras que las otras dos enfrentan cargos por encubrimiento. La acusación de feminicidio implica que la fiscalía considera que la desaparición de Odalys Vaquiata está relacionada con un acto de violencia de género perpetrado por su ex pareja y otros implicados. El delito de encubrimiento se refiere a aquellos que, con conocimiento de los hechos, intentaron ocultar pruebas o proteger a los responsables.
La demora inicial en el inicio del juicio, debido a la falta de abogado de uno de los acusados, ha generado indignación en la familia de Odalys. La madre de la joven desaparecida, visiblemente afectada, reiteró su pedido de justicia y exigió una pena máxima para los culpables. Quiero que les den la pena máxima, porque ellos saben muy bien lo que hicieron con mi hija y no me la quieren devolver , declaró la madre de Odalys, expresando su desesperación y dolor ante la incertidumbre sobre el paradero de su hija.
La familia Vaquiata ha mantenido una constante lucha por visibilizar el caso y exigir respuestas a las autoridades. Han organizado marchas, concentraciones y campañas de concientización para presionar por una investigación exhaustiva y un juicio justo. La desaparición de Odalys Vaquiata se convirtió en un símbolo de la violencia contra las mujeres en Bolivia y ha generado un debate público sobre la necesidad de fortalecer las medidas de protección y prevención.
El juicio oral se espera que dure varias semanas, durante las cuales se presentarán pruebas, testimonios y argumentos legales por parte de la fiscalía y la defensa. La presidenta del tribunal deberá evaluar cuidadosamente la evidencia presentada para determinar la culpabilidad o inocencia de los acusados. La familia Vaquiata confía en que el juicio arroje luz sobre lo sucedido y que los responsables sean castigados con todo el peso de la ley.
El caso Odalys Vaquiata ha captado la atención de la opinión pública boliviana, que sigue de cerca el desarrollo del juicio. Organizaciones de derechos humanos y defensoras de las mujeres han expresado su solidaridad con la familia Vaquiata y han anunciado que acompañarán el proceso judicial para garantizar la transparencia y el respeto a los derechos de la víctima. La resolución de este caso podría sentar un precedente importante en la lucha contra la violencia de género y la impunidad en Bolivia.
La fiscalía deberá demostrar la participación de los acusados en la desaparición de Odalys Vaquiata y establecer la conexión entre los hechos y el delito de feminicidio. La defensa, por su parte, intentará desacreditar las pruebas presentadas por la fiscalía y argumentar la inocencia de sus clientes. El resultado del juicio dependerá de la solidez de las pruebas, la credibilidad de los testimonios y la capacidad de los abogados para presentar sus argumentos de manera convincente.
La comunidad de Tocaña, lugar donde Odalys fue vista por última vez, también espera con ansias el resultado del juicio. Los habitantes de la región han colaborado con la investigación y han brindado información a las autoridades en la esperanza de que se esclarezca el destino de la joven desaparecida. El caso Odalys Vaquiata ha dejado una profunda huella en la comunidad y ha generado un sentimiento de inseguridad y preocupación.
El inicio del juicio oral representa un paso importante en la búsqueda de justicia para Odalys Vaquiata y su familia. Sin embargo, el camino hacia la verdad y la reparación aún es largo y lleno de obstáculos. La familia Vaquiata confía en que el sistema judicial boliviano cumpla con su deber y que los responsables de la desaparición de Odalys sean castigados con la pena máxima prevista por la ley. La sociedad boliviana observa con atención el desarrollo de este caso, esperando que sirva como un mensaje claro contra la violencia de género y la impunidad.









