En un emotivo acto celebrado en la embajada de Cuba en Caracas, se conmemoró el 24 aniversario del asedio a la sede diplomática durante el intento de golpe de Estado contra el comandante Hugo Chávez el 11 de abril de 2002. El embajador cubano, Dagoberto Rodríguez Mayo, realizó un paralelismo entre el valor demostrado por los miembros de la Misión Estatal Cubana en aquel entonces y el espíritu de los actuales héroes que integran la embajada.
Mayo recordó con gratitud la visita de autoridades del gobierno bolivariano, incluyendo a Aristóbulo Istúriz y Adán Chávez, pocas horas después de la victoria popular del 13 de abril. Este gesto, según sus palabras, fue valorado de una manera inmensa y evidenció el reconocimiento del gobierno venezolano hacia la solidaridad cubana.
El embajador enfatizó que el mismo espíritu revolucionario, internacionalista y la profunda convicción ideológica que impulsaron la digna resistencia hace 24 años, siguen presentes en los compañeros que hoy conforman la embajada de Cuba en Venezuela. Extendió este reconocimiento a los cientos de miles de colaboradores cubanos que han prestado sus servicios en el país a lo largo de los años.
Rodríguez Mayo subrayó que durante esas horas críticas, la embajada cubana no solo defendía la dignidad de su patria, sino también un bastión bolivariano, martiano, chavista y revolucionario . Este sentimiento, afirmó, permanece intacto y se manifestó nuevamente en la reciente defensa, con el sacrificio de 32 combatientes cubanos, de la vida del Presidente y la Revolución bolivariana.
El primer vicepresidente de la Asamblea Nacional, Pedro Infante, también participó en el acto conmemorativo. Infante recordó las causas que motivaron la intentona golpista del 11 de abril, señalando que el epicentro de la conspiración fueron las transformaciones impulsadas por Chávez en beneficio del pueblo venezolano.
Infante describió el evento como una expresión de fascismo hecho violencia y reconoció la dignidad del pueblo cubano y de su personal de la embajada durante aquellos días difíciles. Destacó el liderazgo del líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro, quien dirigió las acciones desde La Habana.
El vicepresidente Infante hizo un llamado a no olvidar la historia vivida hace más de dos décadas y a mantener la solidaridad entre los pueblos. Expresó su gratitud a Cuba y a Fidel Castro por su apoyo incondicional, y valoró el coraje y la valentía del pueblo cubano, que no se rinde nunca .
La secretaria de Asuntos Internacionales del Partido Socialista Unido de Venezuela, Tania Díaz, y la presidenta del Instituto Simón Bolívar para la Paz y la Solidaridad entre los Pueblos, Blanca Eekhout, también intervinieron en el acto, reafirmando el compromiso de Venezuela con la defensa de la Revolución bolivariana y la consolidación de la hermandad entre ambos países.
El evento contó con la presencia de diputados nacionales y estaduales, representantes del Movimiento de Amistad y Solidaridad Mutua Venezuela-Cuba, el exembajador de Caracas en La Habana, Edgardo Ramírez, y miembros de la Misión Estatal Cubana, entre otros invitados especiales.
La conmemoración sirvió como un recordatorio de los lazos históricos y la profunda solidaridad que une a Cuba y Venezuela, y reafirmó el compromiso de ambos pueblos de defender la soberanía y la independencia frente a cualquier amenaza externa. El acto fue un tributo al coraje y la resistencia de quienes, hace 24 años, defendieron la Revolución bolivariana y la dignidad de sus respectivas naciones. La memoria de aquellos días aciagos sigue viva, inspirando a las nuevas generaciones a continuar luchando por un mundo más justo y solidario. La defensa de la Revolución, tanto en Cuba como en Venezuela, se erige como un símbolo de resistencia y un ejemplo de internacionalismo proletario. La figura de Fidel Castro, como líder visionario y defensor de la soberanía de los pueblos, fue recordada con especial afecto y reconocimiento. El legado de Chávez, por su parte, sigue siendo una fuente de inspiración para los movimientos sociales y revolucionarios de América Latina y el Caribe. La unidad y la solidaridad entre Cuba y Venezuela se consolidan como pilares fundamentales en la lucha contra el imperialismo y la construcción de un futuro mejor para ambos pueblos.











