ÚLTIMA HORA

Cobertura global las 24 hs. • lunes, 13 de abril de 2026 • Noticias actualizadas al minuto.

Menú

Perú vota entre la desconfianza y la crisis

Perú vota entre la desconfianza y la crisis
AudioNoticia DisponibleVer en Video (Formato TikTok)

Perú vive este domingo una jornada electoral crucial para elegir a su nuevo presidente y renovar su parlamento, en un contexto marcado por una profunda crisis política y un alarmante aumento de la criminalidad. Con un sufragio obligatorio, los peruanos acuden a las urnas para seleccionar entre 35 candidatos presidenciales, reflejando la fragmentación y el descontento generalizado con la clase política.

Desde 2016, Perú ha experimentado una inestabilidad política sin precedentes, con ocho presidentes en el cargo, la mitad de los cuales fueron destituidos por un parlamento que, a su vez, ha sido objeto de fuerte rechazo por parte de la población. Esta sucesión de crisis ha erosionado la confianza de los ciudadanos en sus instituciones y líderes, quienes son responsabilizados por el deterioro de la seguridad y el aumento de la delincuencia.

Entre 2018 y 2025, se ha registrado una duplicación de los homicidios y un incremento de ocho veces en las extorsiones, lo que ha generado una ola de preocupación y miedo en la población. La llegada de grupos criminales extranjeros, que compiten con las organizaciones locales, ha exacerbado aún más la situación, convirtiendo la inseguridad en la principal preocupación de los electores.

En los centros de votación, como el ubicado en el distrito de San Martín de Porres, se percibe un ambiente de desilusión y escepticismo. "No votaría por nadie. Me siento tan decepcionada de todos los gobernantes", expresó Anita Medrano, una comerciante de 60 años. María Fernández, de 56 años, añadió: "Nos han gobernado puros corruptos, ladrones y sinverg enzas".

Los principales candidatos han centrado sus campañas en la promesa de combatir la delincuencia con mano dura, proponiendo medidas radicales como el restablecimiento de la pena de muerte, la creación de cárceles aisladas en la Amazonía, la concesión de condecoraciones a los policías que abatan a criminales y la salida del país de la jurisdicción de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

Sin embargo, muchos electores se muestran escépticos ante estas promesas. Carlos Altamirano, un ingeniero de 45 años, comentó mientras hacía fila para votar: "No tengo expectativas porque tenemos tantos candidatos. Todos proponen, pero no saben cómo solucionar los problemas".

El sociólogo David Sulmont señala que los electores "llegan muy incrédulos, muy inseguros, sin fe en la política, sin reconocer liderazgos sólidos que orienten el voto". Las preferencias están divididas entre siete candidaturas con posibilidades de pasar a un balotaje, ninguna de las cuales supera el 15% en las encuestas.

Según los sondeos más recientes, la derechista Keiko Fujimori lidera las preferencias, prometiendo expulsiones de migrantes irregulares, atraer inversiones estadounidenses y alinearse con el bloque de gobiernos de derecha de la región, impulsado por el apoyo de Donald Trump. Le siguen de cerca el empresario centrista Ricardo Belmont, el outsider populista Carlos Álvarez, el exalcalde ultraconservador Rafael López Aliaga y los izquierdistas Roberto Sánchez, Alfonso López Chau y Jorge Nieto.

La incertidumbre es alta, recordando lo sucedido en 2021, cuando el izquierdista Pedro Castillo sorprendió a todos al pasar al balotaje a pesar de ocupar el séptimo lugar en las encuestas una semana antes. Sulmont advierte que "frente a esta incertidumbre, las personas están decidiendo en la última recta", y que el porcentaje de indecisos es uno de los más altos registrados en elecciones anteriores. Según Ipsos, el domingo pasado aún había un 16% de indecisos y un 11% que pensaba no votar por nadie.

Los electores se enfrentan a una papeleta de 44 centímetros de largo, en la que deberán marcar por primera vez desde 1990 tanto a diputados como a senadores, ya que el país restablecerá en julio un parlamento bicameral. La situación se agrava con el hecho de que al menos 252 candidatos a todos los cargos en juego tienen condenas penales, según un informe de la radio RPP.

Para el analista David Sulmont, esto evidencia una "gran desconexión entre la oferta política y las expectativas de la gente". "Ninguna de las candidaturas despierta un gran entusiasmo", afirma. Luis Benavente, experto en opinión pública, señala que la campaña ha sido "más superficial, más emotiva, más de impulsos" que basada en programas concretos, y que la sensación general es de "desánimo".

Durante los tres meses de campaña, los principales candidatos se han centrado casi exclusivamente en la seguridad, descuidando temas como la reforma política, los derechos humanos, el impulso a la producción nacional y la reducción de la alta informalidad laboral, que alcanza el 70%.

"No hay esperanza, con tantas cosas que han pasado. No tengo un candidato", lamenta Luis Peña, un lustrabotas de 55 años. Más del 90% de los peruanos manifiesta "poca" o "ninguna confianza" en su gobierno y parlamento, la cifra más alta de América Latina, según la encuesta regional Latinobarómetro.

A pesar de sus problemas, Perú se destaca como una de las economías más estables de la región, con boyantes exportaciones mineras y la inflación más baja, situada en 1,5%. Sin embargo, la estabilidad económica no parece ser suficiente para generar confianza en la clase política y en el futuro del país. Las mesas de votación cerrarán a las 17:00 hora local (22:00 GMT), dando paso a un escrutinio incierto que determinará el rumbo de Perú en los próximos años.

¿Te gusta estar informado?

Recibe las noticias más importantes de Latinoamérica directamente en Telegram. Sin Spam, solo realidad.

Unirme Gratis