Tres semanas después de la mastectomía de Sophia Bassan, sintió un dolor punzante debajo de la axila derecha. En los meses siguientes, descargas dolorosas se irradiaron por el pecho y la espalda. Su cuerpo se volvió tan sensible que, a veces, no podía ponerse una camiseta ni levantar un tenedor hasta la boca. Bassan dormía sentada por el dolor al acostarse, y se estremecía ante el más mínimo contacto. Recuerdo pensar que estaba perdiendo la cabeza , dijo Bassan, de 43 años. Una vez tenía tanto dolor que tuve que quitarme la blusa, y entonces la cola de mi gata rozó mi espalda. Grité .
Las mastectomías, cirugías que salvan vidas para tratar el cáncer de mama, que afecta a 1 de cada 8 mujeres estadounidenses, a menudo son seguidas por el síndrome de dolor posmastectomía (PMPS). Este síndrome, que puede durar años, se diagnostica y trata de manera inconsistente, dejando a muchas pacientes en agonía. Estudios sugieren que el PMPS afecta a entre el 10% y el 50% de las pacientes, lo que equivale a decenas de miles de mujeres.
El problema radica en la falta de una definición clara del PMPS y la escasez de investigación. La atención podría mejorar con la aprobación de la ley Advancing Women s Health Coverage Act, que garantizaría la cobertura del seguro para complicaciones post-cáncer de mama, incluido el dolor crónico. Sin embargo, la investigación se ha visto obstaculizada por recortes presupuestarios propuestos y retrasados en la financiación de los Institutos Nacionales de Salud (NIH).
Cuatro pacientes entrevistadas por KFF Health News relataron experiencias similares, incluyendo falta de información preoperatoria y desestimación de sus síntomas por parte de los médicos. Expertos como el anestesiólogo Sean Mackey señalan que el PMPS carece de un diagnóstico estandarizado, cribado y tratamientos aprobados por la FDA. Se cree que el dolor se desencadena por nervios dañados durante la cirugía, pero pocos cirujanos están capacitados para repararlos.
Aunque las tasas de supervivencia del cáncer de mama han aumentado, el PMPS es una consecuencia de ese éxito. Investigadores piden un mayor enfoque en la calidad de vida de las pacientes, asegurando que no solo vivan más, sino que vivan bien. El tratamiento del PMPS es complejo y a menudo requiere un enfoque de prueba y error. Suscríbete a Noticias lat para más noticias.











