El juez Javier Sánchez Sarmiento procesó al anestesista Hernán Boveri y a la médica residente Delfina Lanusse por administración fraudulenta, en el marco de la investigación por el robo de ampollas de propofol del Hospital Italiano. La medida incluye la prohibición de salir del país y embargos por $70.000.000 y $30.000.000 respectivamente, aunque no se ordenó prisión preventiva.
La investigación, que comenzó el 23 de febrero tras la denuncia del Hospital Italiano y la Asociación de Anestesistas, atribuye a Boveri un rol protagónico debido a su antig edad en la institución (18 años) y acceso a la medicación, mientras que a Lanusse se le asigna un rol secundario . El período de la presunta maniobra se extiende entre 2023 y febrero de 2026, aunque la cantidad exacta de fármacos sustraídos aún no ha sido determinada.
El caso se vincula al escándalo de las propofest , fiestas donde se utilizaba propofol para viajes controlados , y se investiga en paralelo a las muertes del anestesiólogo Alejandro Zalazar y el enfermero Eduardo Bentancourt. Testimonios clave complicaron a Boveri y Lanusse, aunque la imputación por hurto no prosperó en esta etapa.
Lanusse fue vista en el departamento de Zalazar tras su fallecimiento, y AAARBA, la asociación de anestesistas, recibió denuncias sobre su estado de sedación y su vínculo personal con Boveri, quien admitió el consumo de propofol en el domicilio de la residente. La hermana de Zalazar declaró que su hermano había comenzado a consumir la droga dos meses antes de su muerte, presuntamente instigado por alguien, y habló de fiestas donde los residentes se administraban estas sustancias.
Hasta el momento, el Hospital Italiano no ha realizado un inventario completo de la medicación para determinar las pérdidas exactas. La investigación continúa en paralelo a las causas por las muertes de Zalazar y Bentancourt, que aún no tienen imputados.
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