El Ministerio de Defensa venezolano asignó más de 400 millones de dólares en 2020 para la adquisición de un sistema de misiles balísticos a Irán, según reveló este miércoles el medio estadounidense Politico, citando a dos fuentes familiarizadas con documentos administrativos internos que autorizan la transacción. La operación, que finalmente no se concretó, demuestra que las gestiones entre Caracas y Teherán fueron más extensas y avanzadas de lo que se había informado previamente.
Un memorando del Ministerio de Defensa venezolano, fechado el 17 de enero de 2020 y aprobado por el entonces ministro Vladimir Padrino López, detallaba el funcionamiento de la transacción. El plan del gobierno venezolano consistía en canalizar los fondos a través de empresas estatales para concretar la compra. El sistema de misiles, según el documento, sería operado desde plataformas instaladas en buques de la Armada venezolana, lo que implicaría la capacidad de alcanzar territorio estadounidense en un eventual ataque.
Las dos fuentes consultadas por Politico solicitaron el anonimato para proteger información sensible. Elliott Abrams, quien se desempeñaba como representante especial de Trump para Irán y Venezuela durante el primer mandato, confirmó al medio que la administración estaba al tanto de las conversaciones entre Caracas y Teherán sobre misiles balísticos en ese momento, aunque desconocía la existencia del documento específico. Abrams afirmó que Washington dejó claro a Venezuela que la adquisición era inaceptable y que, finalmente, los esfuerzos de Venezuela cesaron.
La revelación adquiere un matiz irónico considerando que, siete meses después de la fecha del memorando, en agosto de 2020, Nicolás Maduro declaró en televisión que comprar misiles a Irán no se les había ocurrido , pero que era una buena idea . Esta declaración contrasta directamente con la evidencia documental que ahora sale a la luz.
Tanto la Casa Blanca como el Departamento de Estado declinaron comentar si la administración Trump conocía el documento durante su mandato. Sin embargo, el informe llega en un momento en que funcionarios de la administración Trump han invocado los vínculos entre Venezuela e Irán como parte de su justificación para la captura militar de Maduro el pasado 3 de enero en Caracas, con el objetivo de procesarlo ante la justicia estadounidense.
El secretario de Estado Marco Rubio declaró en enero que Venezuela era para Irán, su principal centro de operaciones en el hemisferio occidental , y el secretario del Interior Doug Burgum argumentó en marzo que Venezuela representaba una amenaza directa para Estados Unidos debido a esos vínculos. No obstante, Politico señala que no hay indicios de que la administración Trump tuviera en cuenta la influencia iraní en Venezuela al ordenar la operación militar que buscaba derrocar a Maduro.
La evaluación de la amenaza que representa Venezuela no es unánime entre los analistas. Geoff Ramsey, investigador del Atlantic Council, advirtió a Politico que la idea de que Venezuela funciona como base de operaciones avanzada para ataques iraníes se difunde más de lo debido . Ramsey también expresó dudas sobre si Venezuela contaba con los fondos necesarios para una adquisición de esa magnitud, dada la profunda crisis económica y el impacto de las sanciones internacionales.
Tras la caída de Maduro, Vladimir Padrino López fue destituido de su cargo como ministro de Defensa por la presidenta interina Delcy Rodríguez el 18 de marzo. Sin embargo, algunos analistas advierten que los vínculos entre funcionarios venezolanos y el régimen iraní podrían persistir.
Abrams expresó su preocupación sobre si los ciudadanos cubanos e iraníes que se encontraban en Venezuela antes de la captura de Maduro han regresado a sus países de origen, y si la presencia de inteligencia ha sido realmente reducida o eliminada . Carrie Filipetti, exrepresentante especial adjunta para Venezuela en el Departamento de Estado, tampoco está convencida de que la presencia de Delcy Rodríguez en el poder sea suficiente para eliminar esos vínculos con el régimen iraní, argumentando que la mandataria es simplemente Maduro con un vestido .
La revelación de este plan de compra de misiles balísticos iraníes por parte de Venezuela plantea interrogantes sobre la profundidad de la cooperación entre ambos países y las implicaciones para la seguridad regional y estadounidense. Aunque la operación no se concretó, la existencia del memorando y las gestiones avanzadas demuestran un intento real de fortalecer la capacidad militar venezolana con armamento de largo alcance, lo que podría haber alterado significativamente el equilibrio de poder en la región. La información también reaviva el debate sobre la naturaleza de los vínculos entre Venezuela e Irán y el grado de amenaza que representan para los intereses de Estados Unidos.












