El encargado del Estado Mayor Conjunto estadounidense, Dan Caine, confirmó que Estados Unidos ha llevado a cabo un total de 62 misiones de bombarderos contra Irán desde el inicio de la operación militar denominada Epic Fury . La revelación, reportada por Business Insider y recogida por Montevideo Portal, detalla una campaña aérea de gran envergadura que ha involucrado a los tres tipos de bombarderos estratégicos de la Fuerza Aérea estadounidense: B-1 Lancer, B-2 Spirit y B-52 Stratofortress.
Caine destacó la capacidad logística de las fuerzas armadas estadounidenses al señalar que 18 de estas misiones consistieron en vuelos de ida y vuelta directamente desde territorio estadounidense, con una duración superior a las 30 horas continuas en el aire. Ninguna otra fuerza armada en el mundo puede hacer esto , afirmó, subrayando la complejidad y el alcance de la operación.
La ofensiva contra Irán, emprendida conjuntamente por Estados Unidos e Israel el 28 de febrero, ha resultado en ataques a más de 13.000 objetivos, incluyendo más de 4.000 objetivos dinámicos que surgieron repentinamente en el campo de batalla y fueron neutralizados de inmediato , según las declaraciones de Caine. Esta cifra pone de manifiesto la intensidad y la naturaleza cambiante del conflicto.
El alto mando militar estadounidense afirma que aproximadamente el 80% de los sistemas de defensa aérea de Irán han sido destruidos. Específicamente, se han atacado más de 1.500 objetivos antiaéreos, más de 450 instalaciones de almacenamiento de misiles balísticos y 80 instalaciones de almacenamiento de drones de ataque unidireccional. Estos ataques buscan, según las autoridades estadounidenses, debilitar la capacidad de Irán para responder a las acciones militares y proteger sus propios activos.
Aunque no se han detallado oficialmente los puntos de partida de los bombarderos, se estima que los vuelos de más de 30 horas fueron realizados principalmente por los bombarderos furtivos B-2 Spirit desde la base de Whiteman, en Missouri. Estos vuelos requerirían un reabastecimiento aéreo constante, probablemente proporcionado por aviones cisterna KC-135. Los B-1 Lancer y B-52 Stratofortress, por su parte, habrían operado desde bases en el Reino Unido, lo que permitiría una respuesta más rápida y una mayor flexibilidad operativa.
La operación Epic Fury representa una escalada significativa en las tensiones entre Estados Unidos e Irán, que han estado en conflicto durante décadas. Las razones detrás de esta ofensiva no han sido completamente explicadas, pero se cree que están relacionadas con el programa nuclear iraní, el apoyo de Irán a grupos militantes en la región y la influencia de Irán en Oriente Medio.
La destrucción de la infraestructura de defensa aérea iraní es un componente clave de la estrategia estadounidense, ya que busca crear una zona de exclusión aérea y facilitar futuros ataques aéreos. La neutralización de los objetivos dinámicos, por otro lado, sugiere que Estados Unidos está utilizando inteligencia en tiempo real para identificar y atacar objetivos de alto valor antes de que puedan ser movilizados o utilizados.
La magnitud de la operación, con 62 misiones de bombarderos y más de 13.000 objetivos atacados, indica un compromiso a largo plazo por parte de Estados Unidos en la región. La capacidad de llevar a cabo vuelos de más de 30 horas desde territorio estadounidense demuestra la superioridad tecnológica y logística de las fuerzas armadas estadounidenses, pero también plantea interrogantes sobre el costo y la sostenibilidad de esta operación.
La respuesta de Irán a estos ataques aún no está clara, pero es probable que intente retaliar de alguna manera. Esto podría incluir ataques a intereses estadounidenses en la región, el apoyo a grupos militantes o la intensificación de su programa nuclear. La situación es altamente volátil y existe el riesgo de una escalada aún mayor del conflicto.
La comunidad internacional ha expresado su preocupación por la creciente tensión en Oriente Medio y ha pedido a todas las partes que se abstengan de acciones que puedan desestabilizar la región. Sin embargo, Estados Unidos e Israel parecen decididos a continuar con su ofensiva contra Irán, al menos por el momento.
El futuro de la operación Epic Fury y sus consecuencias para la estabilidad regional son inciertos. Lo que está claro es que la situación en Oriente Medio es cada vez más peligrosa y que existe un riesgo real de una guerra a gran escala. La comunidad internacional debe redoblar sus esfuerzos para encontrar una solución pacífica al conflicto antes de que sea demasiado tarde. La información proporcionada por el encargado del Estado Mayor Conjunto estadounidense ofrece una visión preocupante de la intensidad y el alcance de la operación militar en curso, y subraya la necesidad urgente de una diplomacia efectiva para evitar una mayor escalada.









