Un Tribunal de Sentencia condenó a 33 años de cárcel a Eusebio Ovelar Bogado, de 46 años, por el feminicidio de su expareja, Carolina Benítez Vallejos, de 39 años, ocurrido en Presidente Franco, Alto Paraná. La sentencia, dictada el 9 de abril de 2026, representa un duro golpe contra la violencia de género y un paso importante en la búsqueda de justicia para las víctimas.
La agente fiscal Viviana Sánchez, del Ministerio Público, lideró la acusación y presentó pruebas contundentes durante el juicio oral y público. La fiscalía logró demostrar la responsabilidad penal de Ovelar Bogado en el brutal asesinato de Benítez Vallejos, quien fue atacada con un arma punzocortante el 2 de octubre de 2024.
El tribunal, presidido por la magistrada Zunilda Martínez Noguera y conformado por los jueces Herminio Montiel y Edgar Lezcano, halló a Ovelar Bogado culpable del delito de feminicidio. La condena impuesta consta de 28 años de prisión más 5 años como medida de seguridad, sumando un total de 33 años de reclusión.
Los hechos se desarrollaron de la siguiente manera: Ovelar Bogado y Benítez Vallejos se encontraban en el domicilio del acusado en el barrio San Miguel de Presidente Franco. Posteriormente, ambos se trasladaron en un automóvil hasta una vivienda ubicada en el kilómetro 8. En ese lugar, Ovelar Bogado atacó a la mujer con un arma blanca, causándole múltiples heridas en la cabeza, el tórax y los brazos.
El informe forense reveló la extrema violencia del ataque, determinando un total de 37 lesiones. La causa de muerte fue un shock hipovolémico provocado por las heridas en el cráneo y el tórax. El cuerpo de Carolina Benítez Vallejos fue encontrado por su hermano el 3 de octubre, un día después del ataque.
La investigación policial se basó en el análisis de cámaras de seguridad, que confirmaron la presencia de Ovelar Bogado en el lugar del crimen durante el horario en que se produjo el ataque. Las imágenes descartaron la presencia de otras personas en la vivienda, lo que reforzó la acusación contra el ex pareja de la víctima.
Ovelar Bogado fue detenido el 6 de octubre, tras un allanamiento realizado en su vivienda. Durante la investigación, se reveló que Benítez Vallejos se había separado del acusado cuatro años antes, y que desde entonces Ovelar Bogado había manifestado celos y comportamientos posesivos hacia ella. Familiares de la víctima declararon que la relación había terminado debido a los constantes problemas generados por los celos del agresor.
La condena a 33 años de prisión representa un mensaje claro de la justicia paraguaya en la lucha contra la violencia de género. El caso de Carolina Benítez Vallejos se suma a la alarmante estadística de feminicidios en el país, y pone de manifiesto la necesidad de fortalecer las políticas de prevención y protección a las mujeres.
La agente fiscal Viviana Sánchez destacó la importancia de la colaboración de los testigos y la solidez de las pruebas presentadas durante el juicio. Asimismo, resaltó el compromiso del Ministerio Público en la persecución de los delitos de violencia de género y en la defensa de los derechos de las mujeres.
El Tribunal de Sentencia consideró agravantes la brutalidad del ataque, la premeditación del crimen y los antecedentes de celos y comportamientos posesivos por parte del acusado. La sentencia busca no solo castigar al responsable del feminicidio, sino también disuadir a otros potenciales agresores y proteger a las mujeres de la violencia de género.
Este caso ha generado una gran conmoción en la comunidad de Presidente Franco y ha reavivado el debate sobre la necesidad de implementar medidas más efectivas para prevenir y erradicar la violencia contra las mujeres. Organizaciones feministas y defensores de los derechos humanos han celebrado la condena, pero advierten que aún queda mucho por hacer para garantizar la seguridad y el bienestar de las mujeres en Paraguay.
La sentencia contra Eusebio Ovelar Bogado es un paso importante en la búsqueda de justicia para Carolina Benítez Vallejos y su familia. Sin embargo, es fundamental recordar que la prevención de la violencia de género es la clave para evitar tragedias como esta. Es necesario promover una cultura de respeto e igualdad, y brindar apoyo y protección a las mujeres que sufren violencia.












