Dos fallecidos, miles afectados por las intensas lluvias y las consecuentes inundaciones que azotan República Dominicana desde el martes por la noche. Una niña de dos años y un adolescente de 16 años perdieron la vida, mientras que unas 250.000 familias se encuentran expuestas a los efectos de las inundaciones, según estimaciones de las autoridades. Las lluvias, que superan el promedio habitual, han provocado cortes eléctricos, suspensión de clases y la reducción de la jornada laboral en todo el país.
Las autoridades dominicanas emitieron alertas preventivas en 16 de las 31 provincias, anticipando las intensas lluvias acompañadas de descargas eléctricas. La tragedia más reciente se registró en Santo Domingo Oeste, donde una niña de dos años falleció tras el derrumbe de una pared en su vivienda, producto de un deslizamiento de tierra ocasionado por las lluvias persistentes. Funcionarios de la Cruz Roja confirmaron el incidente a la AFP.
Simultáneamente, en la misma jurisdicción, un adolescente de 16 años murió al ser arrastrado por una cañada, según informó el alcalde de Santo Domingo Oeste, Francisco Peña, a la AFP. El director del Centro de Operaciones de Emergencias (COE) de República Dominicana, Juan Méndez, corroboró la muerte de la niña en declaraciones a la prensa.
Las inundaciones han transformado calles y avenidas en ríos, dejando numerosos vehículos cubiertos por el agua o arrastrados por las fuertes corrientes. Méndez explicó que la capacidad de absorción del suelo y la infraestructura de alcantarillado son insuficientes para manejar el volumen de agua que ha caído sobre el país, lo que ha resultado en inundaciones urbanas generalizadas.
La Cruz Roja ha reportado daños en aproximadamente 4.000 viviendas en toda la isla. La situación ha obligado al gobierno a tomar medidas para mitigar el impacto en la población y garantizar la continuidad de los servicios esenciales.
El ministro de Administración Pública, Sigmund Freund, anunció la reducción de la jornada laboral, instando a priorizar el trabajo remoto y mantener en funcionamiento únicamente los servicios esenciales. Esta decisión busca facilitar el traslado de los trabajadores y evitar mayores complicaciones en medio de las inundaciones.
El suministro eléctrico también se ha visto afectado. Edesur, una de las principales compañías eléctricas de la isla, informó sobre fallas que han dejado sin electricidad a varios sectores de la capital, Santo Domingo. En un comunicado, la empresa atribuyó las averías a los torrenciales aguaceros que han azotado diversas zonas del país.
"El sistema eléctrico ha sido impactado por múltiples averías producto de los torrenciales aguaceros que han ocurrido en distintas zonas del país", señaló Edesur.
Además, el sistema de metro de Santo Domingo interrumpió sus operaciones debido a las inundaciones, complicando aún más la movilidad en la ciudad.
Las autoridades continúan monitoreando la situación y trabajando en la respuesta a la emergencia. Se han desplegado equipos de rescate y asistencia para atender a las familias afectadas y evaluar los daños. La prioridad es garantizar la seguridad de la población y restablecer los servicios básicos lo antes posible.
La magnitud de las lluvias y las inundaciones ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad de la infraestructura del país ante fenómenos meteorológicos extremos. Las autoridades han reiterado la importancia de tomar precauciones y seguir las recomendaciones del COE para evitar riesgos y proteger la vida.
La situación en República Dominicana sigue siendo crítica, y se espera que las lluvias continúen en las próximas horas. Las autoridades han pedido a la población mantener la calma y colaborar en los esfuerzos de respuesta a la emergencia. La recuperación de las zonas afectadas requerirá de un esfuerzo conjunto y sostenido para reconstruir la infraestructura y apoyar a las familias que han perdido sus hogares y pertenencias.












