El número de casos de leptospirosis en Perú ha alcanzado los 1.570 en lo que va del año, con 12 fallecidos y 219 hospitalizados, generando una creciente preocupación entre las autoridades sanitarias. Las regiones más afectadas son Piura (4 fallecidos), Lima (2), Tumbes (2), Apurímac (1), Ica (1), Madre de Dios (1) y San Martín (1). Esta cifra de víctimas mortales ha encendido las alarmas, ya que existe la posibilidad de que supere los registros de años anteriores.
Ante este panorama, el Ministerio de Salud (Minsa), a través del Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades, emitió el pasado 20 de marzo una alerta epidemiológica debido al incremento del riesgo de leptospirosis asociado a las intensas lluvias que azotan diversas regiones del país. La alerta abarca a los distritos de las regiones declaradas en emergencia, incluyendo Amazonas, Áncash, Apurímac, Arequipa, Ayacucho, Cajamarca, Cusco, Huancavelica, Huánuco, Ica, Junín, La Libertad, Lambayeque, Lima, Loreto, Madre de Dios, Moquegua, Pasco, Piura, Puno, San Martín, Tacna, Tumbes y Ucayali.
La Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento (Sunass) ha advertido sobre el riesgo de colapso de los alcantarillados debido a las lluvias y la acumulación de basura, lo que incrementa significativamente el riesgo de contagio. Se insta a la población a evitar arrojar plásticos, restos de comida, pañales y otros desechos a las alcantarillas, ya que esto puede generar focos infecciosos donde proliferan los roedores, principales transmisores de la leptospirosis. Asimismo, se exhorta a las empresas prestadoras de servicios de agua potable y saneamiento (EPS) a priorizar la atención de los casos de colmatación y rebose de alcantarillas para prevenir la formación de estos focos infecciosos.
El médico infectólogo y exdecano del Colegio Médico del Perú, Ciro Maguiña, explica que la leptospirosis es una enfermedad infecciosa causada por la bacteria leptospira, perteneciente al grupo de enfermedades zoonóticas, es decir, que se transmiten de animales a humanos. La transmisión ocurre cuando una persona camina descalza por charcos de agua contaminados con la orina de roedores, permitiendo que la bacteria ingrese al cuerpo a través de heridas en la piel o las mucosas (ojos, nariz, boca).
Los síntomas de la leptospirosis son fiebre, dolor de cabeza y muscular, lo que a menudo lleva a confundirla con otras enfermedades como el dengue, la malaria, el zika o el chikungunya. En algunos casos, la leptospirosis puede incluso simular una fiebre tifoidea, hepatitis viral o malaria, lo que dificulta su diagnóstico temprano. El Dr. Maguiña advierte que, en el Perú, la leptospirosis no suele ser diagnosticada rápidamente y, cuando se confirma mediante pruebas de laboratorio, la enfermedad ya ha avanzado considerablemente, requiriendo a menudo la hospitalización en la unidad de cuidados intensivos (UCI).
En los casos graves, la leptospirosis provoca ictericia (coloración amarillenta de la piel), insuficiencia renal, sangrado y falla respiratoria, lo que puede llevar a la muerte si no se recibe tratamiento oportuno. La letalidad en los casos complicados es del 10%, mientras que en pacientes con daño pulmonar o renal puede alcanzar el 50%. La enfermedad es más prevalente en zonas tropicales, especialmente en la selva y la costa del Perú. Las personas más expuestas son aquellas que visitan piscinas en la selva, realizan actividades turísticas o participan en la deforestación.
Sin embargo, el Dr. Maguiña señala que muchas personas pueden contraer leptospirosis de forma asintomática, especialmente los habitantes nativos de las zonas endémicas, quienes desarrollan anticuerpos debido a la exposición constante a la bacteria. En la Amazonía, la alta concentración de reservorios de la bacteria en ríos y riachuelos facilita la transmisión a personas que se desplazan descalzas o sin botas, especialmente a aquellos que no están acostumbrados al ambiente.
El médico Juan Carlos Célis explica que los casos de fallecidos en la costa norte del país se deben a las constantes lluvias y desbordes ocasionados por el Fenómeno El Niño costero, lo que ha aumentado el contacto de las personas con aguas contaminadas con orina de roedores y otros animales. Subraya que el aumento de casos y muertes es más pronunciado durante las épocas de lluvias e inundaciones.
El Dr. Célis destaca que no se ha registrado un aumento significativo en el número total de casos en comparación con años anteriores, sino un incremento en la mortalidad, especialmente en la zona norte. Esto se atribuye a la falta de capacitación de los médicos en regiones donde la leptospirosis no es común, lo que dificulta su diagnóstico temprano y oportuno. Por ello, considera fundamental que las autoridades sanitarias informen a los médicos sobre la presencia de leptospirosis en sus áreas de trabajo.
Un síntoma que puede ayudar a los médicos a sospechar de la enfermedad es el fuerte dolor lumbar y en las pantorrillas que experimentan algunos pacientes con leptospirosis. El Dr. Célis también señala que la leptospirosis afecta principalmente a ciudades con sistemas de alcantarillado deficientes, como Iquitos, Tarapoto, Pucallpa, Madre de Dios y Tumbes.
Los grupos más vulnerables a la leptospirosis son las personas desnutridas, los niños, los adultos mayores, las personas con comorbilidades (diabetes, hipertensión, obesidad), los pacientes oncológicos y aquellos con enfermedades pulmonares crónicas.
Ernesto Gozzer, especialista en salud pública, advierte que la mayoría de los casos del brote actual se concentran en la zona norte del país, y que esta situación es preocupante debido a la posible prolongación de las lluvias en la costa norte durante varios meses más, como consecuencia del Fenómeno El Niño.
Recomienda evitar el contacto directo con agua estancada, charcos o lodo, y que las personas que trabajan en zonas inundadas utilicen botas de jebe y guantes. Además, considera clave que el Ministerio de Salud y los gobiernos regionales realicen una vigilancia epidemiológica permanente para reportar de manera inmediata los casos probables y confirmar el diagnóstico.












