Perú se prepara para una elección presidencial el 12 de abril con una cifra récord de 35 candidatos, en un contexto marcado por una profunda inestabilidad política y social que persiste desde 2016. El país, rico en recursos minerales y con un invaluable patrimonio arqueológico, ha visto sucederse a ocho jefes de Estado en menos de una década, producto de casos de corrupción y otros escándalos que han socavado la confianza en las instituciones.
La actual administración, encabezada por José María Balcázar, llegó al poder en febrero como sucesor del también interino José Jerí, continuando una línea de gobiernos provisionales que solo han logrado mantener la gobernabilidad de manera precaria. En la última década, solo Francisco Sagasti (2020-2021) logró completar un mandato presidencial transitorio, mientras que el resto de los gobernantes fueron destituidos o dimitieron antes de finalizar sus períodos.
El caso del expresidente Pedro Castillo, condenado a más de once años de prisión por rebelión tras su intento fallido de disolver el Congreso en 2022, es un claro ejemplo de la crisis política que atraviesa el país. Su vicepresidenta, Dina Boluarte, lo sucedió en el cargo, pero también fue removida por el parlamento en medio de protestas reprimidas con dureza, desencadenadas por el aumento del crimen y las extorsiones.
La inestabilidad política actual tiene raíces profundas en el pasado reciente de Perú. Entre 1980 y 2000, el país se vio sumido en un conflicto interno entre el Estado y las guerrillas de Sendero Luminoso y el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru, que causó la muerte de aproximadamente 70.000 personas. La lucha contra el terrorismo marcó una época oscura en la historia peruana, con graves violaciones a los derechos humanos cometidas por ambos bandos.
El gobierno de Alberto Fujimori (1990-2000) logró controlar a las guerrillas, pero a un alto costo. Fujimori fue condenado en 2009 a 25 años de prisión por ordenar dos masacres de civiles perpetradas por escuadrones de la muerte a principios de los años noventa. Aunque fue indultado por razones humanitarias a finales de 2023, falleció al año siguiente, dejando un legado controvertido.
En los últimos años, se han aprobado leyes que han generado controversia y críticas por parte de defensores de derechos humanos. Una ley promulgada en 2025 concedió amnistía a miembros de las fuerzas armadas procesados por su participación en el conflicto con las guerrillas, mientras que en 2024 se aprobó una ley que declaraba prescritos los crímenes de lesa humanidad cometidos antes de 2002, lo que fue calificado como una "ley de impunidad".
A pesar de su riqueza en recursos naturales, Perú enfrenta importantes desafíos económicos y sociales. Es el tercer productor mundial de cobre y también produce oro, plata, zinc y estaño, además de contar con reservas en los sectores agrícola y energético. Sin embargo, una gran parte de la economía es informal y existen marcadas disparidades sociales, étnicas y geográficas.
Según estimaciones del Banco Mundial, el 31,3% de los aproximadamente 34 millones de peruanos vive en 2026 con menos de 6,85 dólares al día. La pobreza y la desigualdad son problemas persistentes que afectan a una parte importante de la población.
Otro desafío importante para Perú es el narcotráfico. El país es uno de los principales productores mundiales de cocaína, junto con Colombia y Bolivia, procesando anualmente unas 400 toneladas de esta droga. Si bien el cultivo de la hoja de coca es legal para fines tradicionales o medicinales, el 90% de la producción se destina al narcotráfico, generando violencia y corrupción.
Más allá de sus problemas políticos y económicos, Perú es un país con una rica historia y cultura. Fue cuna de la civilización más antigua de América, Caral, que floreció entre el 5.000 y el 3.500 a.C., y posteriormente albergó otras civilizaciones antes del apogeo del imperio inca (alrededor de 1400-1532).
Varios sitios incas, como la ciudad de Machu Picchu en los Andes, están inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial de la Unesco, atrayendo a turistas de todo el mundo. Perú, bañado por el océano Pacífico, es un país multicultural con una geografía diversa que incluye la Amazonía, que representa el 60% de su territorio. En la Amazonía viven unas 25 comunidades indígenas en aislamiento voluntario, según el Ministerio de Cultura.
La gastronomía peruana es otro atractivo importante para los turistas. Chefs como Gastón Acurio y Virgilio Martínez han contribuido a su prestigio internacional, y platos como el ceviche y el lomo saltado, acompañados de pisco sour, se han convertido en símbolos de la cocina peruana y se pueden encontrar en restaurantes de todo el mundo.
Las elecciones presidenciales del 12 de abril se presentan como una oportunidad para que los peruanos elijan un nuevo rumbo para el país, pero la profunda crisis política y social que atraviesa Perú plantea serios desafíos para el futuro gobierno. La capacidad de los candidatos para abordar los problemas de corrupción, desigualdad, narcotráfico y falta de gobernabilidad será clave para determinar el destino de la nación.







