Cada vez más compañías costarricenses están dejando de considerar a Estados Unidos únicamente como un destino de exportación, optando por establecer operaciones directas en territorio estadounidense. Esta tendencia se ve impulsada por ajustes comerciales, incentivos para el nearshoring y un renovado interés de Washington en fortalecer las cadenas de suministro regionales.
El cambio representa una evolución en la estrategia de crecimiento de estas empresas, que buscan reducir fricciones logísticas, anticiparse a regulaciones y acceder más fácilmente a capital y clientes. El contexto global, con una concentración de inversión extranjera en economías desarrolladas como Estados Unidos, refuerza esta dirección.
El intercambio comercial bilateral entre Costa Rica y Estados Unidos alcanzó los 24,1 mil millones de dólares en 2025, y 29,4 mil millones en bienes y servicios en 2024, lo que demuestra una base económica sólida. Expertos como Esteban J. Elías, de Leech Tishman, señalan que la planificación cuidadosa de aspectos corporativos, migratorios y de cumplimiento es crucial para el éxito de estas operaciones.
El atractivo de Estados Unidos reside en el tamaño de su mercado, con un PIB que superó los 27 billones de dólares en 2024, y en su estabilidad jurídica y acceso a financiamiento. Costa Rica ya se beneficia de esta relación, recibiendo el 73% de su inversión extranjera directa de EE. UU. en 2022, y albergando a más de 250 empresas estadounidenses que generan más de 150.000 empleos.
La sofisticación de la relación comercial, consolidada por el CAFTA-DR en 2009, se refleja en el crecimiento de sectores como equipo médico, precisión, servicios empresariales y tecnología. Las exportaciones costarricenses crecieron un 12% en el primer trimestre de 2025, impulsadas por estos sectores. La especialización productiva de Costa Rica, con una fuerte presencia en manufactura avanzada y dispositivos médicos, facilita esta transición.
Para las empresas costarricenses con ambiciones regionales o internacionales, la presencia directa en Estados Unidos se percibe cada vez menos como una excepción y más como una evolución natural de sus negocios. Suscríbete a Noticias lat para más noticias.


