El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, recibió este lunes a los congresistas estadounidenses Pramila Jayapal y Jonathan Jackson, en un encuentro centrado en la crítica situación humanitaria que atraviesa la isla caribeña. Díaz-Canel calificó la política de cerco energético, intensificada bajo la administración de Donald Trump, como un “daño criminal” que ha provocado una crisis de suministros.
Los legisladores de Washington e Illinois fueron testigos de las consecuencias del bloqueo, incluyendo el riesgo que enfrentan los bebés prematuros en incubadoras debido a los constantes cortes eléctricos. Describieron la situación como un “cruel castigo colectivo” que afecta no solo al sistema sanitario, sino también a la educación y el acceso al agua potable de millones de cubanos.
Díaz-Canel enfatizó que la imposibilidad de adquirir petróleo durante los últimos tres meses es una medida inhumana que debe cesar inmediatamente. A pesar de la hostilidad, el gobierno cubano reiteró su disposición a entablar un diálogo respetuoso para resolver las diferencias entre ambas naciones.
Jayapal y Jackson destacaron los gestos de apertura de La Habana, como la reciente liberación de 2,000 presos y las reformas económicas que permiten la inversión de cubanos residentes en el exterior. También valoraron la cooperación ofrecida al FBI para investigar el ataque marítimo que causó cinco fallecidos.
Los congresistas cuestionaron la “política obsoleta de la Guerra Fría” y abogaron por una colaboración renovada que garantice la dignidad del pueblo cubano y genere beneficios mutuos para Washington y la isla.
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