Keiko Fujimori, Rafael López Aliaga y Carlos Álvarez lideran las encuestas a pocos días de las elecciones presidenciales en Perú, en un contexto marcado por un aumento récord de la criminalidad y una profunda crisis política. Las últimas encuestas de Ipsos, Datum y CPI muestran a Fujimori con alrededor del 13% de la intención de voto, seguida de cerca por López Aliaga y Álvarez, ambos con un 9%.
Fujimori, quien busca su cuarta candidatura presidencial, propone un gobierno de mano dura como respuesta a la creciente inseguridad ciudadana. Su plataforma incluye la posibilidad de retirar a Perú de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH) para facilitar juicios más severos contra delincuentes. Esta propuesta ha generado controversia, especialmente considerando el historial de su padre, Alberto Fujimori, y las acusaciones de violaciones a los derechos humanos durante su gobierno (1990-2000).
López Aliaga y Álvarez, aunque con diferentes trayectorias políticas, comparten la línea de endurecer las medidas contra la delincuencia. La preocupación por la seguridad ciudadana se ha convertido en el tema central de la campaña electoral, impulsada por las alarmantes cifras de criminalidad que enfrenta el país.
En 2025, se registraron 2.200 homicidios vinculados al crimen organizado en Perú, según datos de la policía. Además, las denuncias por extorsión aumentaron en un 19%, reflejando la creciente presencia de bandas criminales que operan en todo el territorio nacional. La extorsión se ha convertido en una amenaza generalizada, afectando a comerciantes, empresarios y ciudadanos comunes.
La crisis política que atraviesa Perú ha contribuido a la inestabilidad y al aumento de la criminalidad. En la última década, el país ha tenido nueve presidentes, lo que ha dificultado la implementación de políticas a largo plazo y ha generado un clima de incertidumbre. La falta de gobernabilidad y la corrupción también han debilitado las instituciones estatales, facilitando la acción de las organizaciones criminales.
Las elecciones del 12 de abril de 2026 cuentan con un total de 35 candidatos, lo que dificulta predecir un ganador en primera vuelta. Si ningún candidato obtiene la mayoría absoluta de los votos, se realizará un balotaje el 7 de junio.
La posible llegada al poder de un presidente de derecha, como Fujimori, López Aliaga o Álvarez, se enmarca en una tendencia similar que se observa en otros países de América Latina, con figuras como Javier Milei en Argentina, José Antonio Kast en Chile y Rodrigo Paz en Bolivia. Estos líderes comparten un discurso conservador y una propuesta de políticas más estrictas en materia de seguridad y economía.
Mientras los candidatos se enfocan en la lucha contra el crimen, las víctimas de violaciones a los derechos humanos exigen justicia y el cumplimiento de las sentencias internacionales. Las hijas de Celia Ramos Durand, quien falleció tras ser sometida a una esterilización forzada, han expresado su esperanza de que Perú cumpla con la sentencia de la CorteIDH que declaró al Estado responsable de violaciones a los derechos humanos. Este caso, entre otros, pone de manifiesto la necesidad de garantizar el respeto a los derechos humanos y la rendición de cuentas por las violaciones cometidas en el pasado.
La situación en Perú es compleja y requiere de soluciones integrales que aborden tanto la crisis de seguridad como la inestabilidad política y la desigualdad social. La elección del próximo presidente será crucial para definir el rumbo del país en los próximos años. La ciudadanía peruana se enfrenta a un dilema: elegir entre propuestas de mano dura que prometen combatir el crimen, o buscar alternativas que prioricen el respeto a los derechos humanos y la construcción de un Estado de derecho sólido. La incertidumbre es alta y el futuro de Perú pende de un hilo. La polarización política y la desconfianza en las instituciones son desafíos adicionales que deberá enfrentar el próximo gobierno. La capacidad de diálogo y la búsqueda de consensos serán fundamentales para superar la crisis y construir un futuro más próspero y justo para todos los peruanos.











