El precio del petróleo intermedio de Texas superó los USD 114 por barril el 5 de abril, tras la escalada de tensiones entre Estados Unidos e Irán. El presidente estadounidense, Donald Trump, otorgó a Irán un ultimátum para que abra el estrecho de Ormuz, amenazando con ataques contra sus centrales eléctricas y principales infraestructuras en caso de no cumplimiento.
La apertura del mercado de futuros reflejó un aumento del 2,81% en el precio del crudo estadounidense en comparación con el cierre del viernes anterior. Este incremento se produce después de un fin de semana marcado por incidentes que involucraron a fuerzas iraníes, quienes lograron derribar un avión militar estadounidense y atacar otras naves.
En declaraciones a The Wall Street Journal, Trump advirtió que, de no cumplirse el ultimátum antes del martes por la noche, Irán enfrentaría consecuencias devastadoras: "Si no hacen algo antes del martes por la noche, no tendrán ninguna central eléctrica y no les quedará ningún puente en pie". Posteriormente, Trump reforzó su mensaje a través de su red social, Truth Social, con la publicación: ¡Martes, 8:00 p.m., hora del Este!", sin aclarar si se trataba de una extensión del plazo original.
La situación se agrava con la posibilidad de un despliegue de tropas terrestres en Irán, una opción que Trump no ha descartado si no se llega a un acuerdo y el estrecho de Ormuz permanece cerrado, según declaraciones al periódico digital The Hill.
El encarecimiento del petróleo de Texas tendrá un impacto significativo en Ecuador, afectando tanto los ingresos fiscales por exportación de crudo referenciados al WTI como los precios de los combustibles. Si bien el diésel y las gasolinas Extra y Ecopaís no experimentarán un aumento inmediato, se aplicará un sistema de bandas que permitirá ajustes mensuales, con un máximo del 5% mensual, para trasladar gradualmente el alza internacional al consumidor final.
Irán, como uno de los principales productores de petróleo de la OPEP+, ejerce un control crucial sobre el estrecho de Ormuz, una vía marítima esencial para el tráfico petrolero y comercial en la región. La práctica de Irán de mantener el estrecho cerrado mediante ataques a buques petroleros ha provocado la mayor interrupción en el suministro de petróleo registrada hasta la fecha.
Desde el inicio de la escalada de tensiones, el 28 de febrero, los precios del crudo, el combustible para aviones, el diésel y la gasolina han experimentado un aumento considerable.
En un intento por mitigar la crisis, los ocho miembros de la OPEP+ acordaron este domingo aumentar la producción en 206.000 barriles diarios en mayo, según información proporcionada por CNBC. Sin embargo, la efectividad de esta medida se ve comprometida por el cierre continuo del estrecho de Ormuz, lo que dificulta la llegada del petróleo al mercado mundial.
La situación actual plantea serias preocupaciones sobre la estabilidad del suministro energético global y sus implicaciones económicas a nivel internacional. La comunidad internacional observa con atención el desarrollo de los acontecimientos, esperando una resolución pacífica que evite una mayor escalada del conflicto y garantice la seguridad del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz. El ultimátum de Trump añade una capa de incertidumbre a un panorama ya de por sí complejo, con el riesgo de desencadenar una crisis de proporciones aún mayores si no se logra un acuerdo en las próximas horas. La respuesta de Irán a la amenaza de Trump será determinante para el futuro de la región y el mercado energético mundial.










